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El Gobierno de la Provincia de Neuquén formalizó la primera baja de un agente estatal en el año 2026, reafirmando su postura de tolerancia cero ante actos de corrupción o delitos cometidos por empleados públicos. La medida administrativa marca la continuidad de una política de saneamiento en la administración pública que busca separar de sus cargos a quienes incurran en conductas delictivas o incumplimientos graves.


Detalles del caso

El agente implicado en este primer despido del año es Manuel Alejandro Burgos, quien pertenecía a la Policía de la Provincia de Neuquén. Los motivos de su desvinculación son los siguientes:

·Hecho delictivo: Burgos fue acusado de sustraer la billetera de un compañero de la fuerza.

·Fraude financiero: Tras el robo, el agente utilizó las tarjetas de crédito y débito de su colega para realizar diversas transacciones.

·Consecuencia administrativa: Ante la gravedad de los hechos, se procedió a su despido inmediato, convirtiéndose en el primer trabajador estatal echado del 2026 bajo estas causales.

Esta acción se inscribe en un marco de revisiones exhaustivas que el gobierno provincial viene realizando para identificar y sancionar tanto a trabajadores "ñoquis" como a aquellos involucrados en hechos de corrupción o delitos de distinta índole.