Lo que debía ser un descanso familiar en el Partido de Mar Chiquita se transformó en una pesadilla económica y una humillación pública. Una familia oriunda de Santa Fe fue víctima de un engaño bajo la modalidad de falsa reserva turística, perdiendo una suma importante de dinero y recibiendo una provocación directa de los delincuentes tras descubrir la maniobra.
El "alojamiento fantasma" de Santa Elena
El grupo familiar había pactado una estadía entre el 14 y el 19 de enero en la localidad de Santa Elena. La transacción se gestionó mediante plataformas digitales, donde un supuesto propietario ofrecía una vivienda. Para garantizar la reserva, las víctimas realizaron un depósito de $210.000.
El engaño se desmoronó al momento de la llegada:
1.Ubicación inexistente: Al arribar a la dirección acordada, una residente de la zona les confirmó que la casa pertenecía a un pariente suyo y que jamás había estado en alquiler.
2.Cierre de comunicación: Al intentar contactar al locador, los turistas fueron bloqueados de inmediato.
3.La selfie de la impunidad: Tras insistir desde otros números, los estafadores enviaron una fotografía como respuesta final: una imagen de ellos mismos sonriendo desde el interior de una celda, confirmando que el delito fue coordinado desde un establecimiento penitenciario.
Polémica por la respuesta policial
La indignación de los damnificados creció al intentar formalizar la denuncia en la seccional de Santa Clara del Mar. Según el testimonio de los afectados, los efectivos policiales no solo se habrían negado a iniciar el proceso, sino que además habrían respondido con ironía ante el pedido de rastreo del número telefónico y los datos bancarios.
"Nos dijeron que esto no era Estados Unidos y que no podían hacer nada", señalaron los denunciantes, quienes aseguran tener identificada la cuenta de destino y la identidad del titular, que coincidiría con la persona de la foto enviada desde el penal.
Recomendaciones para evitar estafas
Ante el incremento de estos casos en la Costa Atlántica, especialistas sugieren:
·Verificar la existencia de la propiedad a través de organismos oficiales de turismo.
·Evitar señas elevadas a cuentas de particulares sin referencias comprobables.
·Utilizar plataformas que retengan el pago hasta el check-in.
