En un operativo que demandó destreza y precaución extrema, el cuerpo de Bomberos Voluntarios de Buta Ranquil logró salvar a "Poroto", un pequeño can que había caído en una profunda grieta de una mina de carbón abandonada en el sector de La Tunga.
Tres horas de máxima tensión
El rescate no fue una tarea sencilla. Los brigadistas trabajaron durante más de tres horas en un terreno altamente inestable. La zona de La Tunga es conocida por su peligrosidad debido a la presencia de fallas geológicas y estructuras mineras deterioradas.
El riesgo de derrumbe y la profundidad de las grietas obligaron a los bomberos a utilizar equipos específicos de rescate en altura y espacios confinados. Pese a las dificultades, el equipo logró descender, asegurar al animal y subirlo a la superficie sano y salvo.
Estado de salud y recomendaciones
Tras el emotivo reencuentro con sus dueños, Poroto fue trasladado a una clínica veterinaria. Afortunadamente, y a pesar de la altura de la caída, los profesionales confirmaron que no presentaba lesiones de gravedad ni heridas visibles, recibiendo el alta poco después.
Alerta para vecinos y turistas
A raíz de este incidente, el cuartel de Bomberos Voluntarios emitió un comunicado urgente para advertir sobre los peligros del sector:
·Prohibición de acceso: Se solicita a la población no circular por las zonas de minas antiguas ni ingresar en cuevas o galerías.
·Inestabilidad del terreno: El sector presenta roturas importantes y deslizamientos de rocas constantes.
·Dificultad de socorro: Cualquier operativo en esta área representa un riesgo crítico para los rescatistas debido al acceso limitado y la inestabilidad estructural.
