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El avance de la delincuencia digital en la provincia ha llevado a las autoridades a reforzar las campañas de prevención. En una reciente entrevista con AM Cumbre, el subcomisario Gerardo Oviedo, referente de la División de Ciberdelitos Económicos de la Policía del Neuquén, detalló cómo operan las bandas que hoy mantienen en vilo a la región a través de dispositivos móviles.

El arma de los estafadores: La información que compartimos

Uno de los puntos más críticos señalados por Oviedo es el uso de fuentes abiertas. Los delincuentes realizan un trabajo de inteligencia previo revisando redes sociales con perfiles públicos. Con los datos obtenidos (nombres de familiares, lugares de frecuencia o intereses), logran que el contacto inicial parezca legítimo, rompiendo la barrera de desconfianza de la víctima.

La estrategia se basa en tres pilares psicológicos:

·La urgencia: Presionan para que el usuario tome una decisión rápida.

·El miedo: Simulan problemas legales, deudas o riesgos en cuentas bancarias.

·La oportunidad: Ofertas que parecen demasiado buenas para ser reales.

Estafas de temporada: Alquileres y servicios digitales

Con el contexto actual, la policía detectó un aumento específico en dos tipos de maniobras:

1.Turismo fraudulento: Ofertas de alojamientos temporarios a precios irrisorios que exigen una seña inmediata para "congelar" el valor.

2.Suscripciones falsas: Promociones engañosas de plataformas de streaming o servicios digitales que sirven de anzuelo para capturar datos de tarjetas de crédito.

Regla de oro: No es necesario tener el plástico físico; con los números de la tarjeta y el código de seguridad, los estafadores pueden vaciar cuentas o realizar compras masivas en minutos.

Recomendaciones clave para la comunidad

Para mitigar el impacto de estos delitos que ocurren las 24 horas del día, la fuerza policial destacó los siguientes consejos:

·Privacidad: Restringir el acceso a la información personal en redes sociales.

·Cero datos: Bajo ninguna circunstancia entregar claves, tokens o números de tarjeta por mensajes o llamadas.

·Canales de denuncia: Ante una sospecha, cualquier ciudadano puede acercarse a la comisaría más cercana a su domicilio para radicar la denuncia o recibir asesoramiento. No es obligatorio trasladarse a las oficinas centrales de delitos económicos.

La prevención y el escepticismo ante mensajes inesperados son, según Oviedo, las herramientas más efectivas para combatir este fenómeno que no requiere de presencia física para causar graves daños económicos.