El sistema penitenciario argentino atraviesa su momento más crítico. Según el último relevamiento del CNPT, la tasa de encarcelamiento ha escalado a 258 personas por cada 100.000 habitantes, la cifra más alta de la que se tenga registro. En este mapa de crisis, la provincia de Neuquén se desmarca del resto del país con una estadística que la sitúa en un extremo del espectro judicial: es la jurisdicción con mayor efectividad —o celeridad— en el dictado de sentencias.
Neuquén: El fin de la "incertidumbre procesal"
Mientras que el gran problema del sistema penal argentino es la lentitud de los procesos, Neuquén parece haber erradicado casi por completo la permanencia de personas sin sentencia en sus cárceles.
·Récord de condenas: Neuquén ostenta un contundente 99,6% de población carcelaria con condena firme. Es decir, la figura del "procesado" (alguien que espera su juicio en prisión) es prácticamente inexistente en la provincia.
·El contraste federal: Esta realidad choca de frente con lo que sucede en el resto del país. En el promedio nacional, el 37,3% de los presos no tiene condena. En provincias como Formosa (51%), Córdoba (49%) o Buenos Aires (43%), casi la mitad de los detenidos están tras las rejas bajo presunción de inocencia.
El mapa del encarcelamiento: ¿Quiénes lideran la tasa de presos?
Aunque Neuquén encabeza la tasa de condenados, otras provincias son las que empujan el crecimiento de la población carcelaria total. Cinco jurisdicciones superan ampliamente la media nacional de encierro:
1.Córdoba: Es la provincia con mayor tasa de encarcelamiento (377 PPL cada 100.000 habitantes).
2.Mendoza (308), Buenos Aires (305), Santa Fe (286) y Salta (267) completan el podio de las zonas con más saturación penitenciaria.
A nivel general, el país funciona al 130,2% de su capacidad. En términos simples: donde debería haber 100 personas, hoy conviven 130, a pesar de los esfuerzos de provincias como Tucumán, Jujuy y Santiago del Estero por construir nuevos pabellones.
Radiografía del delito y vulnerabilidad
El informe del CNPT advierte que este aumento del encierro no se debe necesariamente a delitos de alta gravedad, sino a una "inflación penal" que afecta a los sectores más vulnerables.
·Penas cortas: El 17% de los condenados en el país cumplen penas menores a 3 años por delitos como hurtos o estafas simples. El CNPT alerta que estas personas podrían cumplir medidas alternativas, pero la justicia opta sistemáticamente por el encierro.
·Género y Drogas: Existe una marcada brecha de género en los motivos de detención. Mientras que los varones caen mayoritariamente por delitos contra la propiedad (36,9%), el 36,3% de las mujeres y el 30% de las personas trans están presas por infracciones a la ley de estupefacientes, generalmente vinculadas a contextos de pobreza.
Conclusión y Advertencia del CNPT
Para el Comité, el caso de Neuquén —con su altísima tasa de condenas— y el crecimiento del encierro en provincias como Córdoba o Buenos Aires, responden a una misma lógica: el endurecimiento de las leyes y la reticencia de los jueces a usar medidas que no sean la prisión.
El organismo concluye que la construcción de nuevas cárceles no soluciona el problema de fondo, ya que el flujo de ingresos es superior a cualquier ampliación edilicia. La solución, según el informe, reside en revisar el uso excesivo de la prisión preventiva y dejar de penalizar con cárcel efectiva los delitos de baja lesividad.
