Luego de cuatro años de una incansable lucha impulsada por su familia, la Cámara Criminal de Caleta Olivia dará inicio el próximo 25 de junio al juicio oral contra el acusado de abusar sexualmente de Millaray Cattani. La adolescente de 15 años se quitó la vida en abril de 2021 en Puerto Deseado, dejando tras de sí un vacío que solo comenzó a explicarse cuando su entorno rompió el silencio sobre el calvario que la joven ocultaba.
El descubrimiento de una verdad dolorosa
La muerte de Millaray fue un golpe seco para su familia. Sin notas de despedida ni señales claras de alerta, la incertidumbre dominó las primeras horas. Sin embargo, el dolor colectivo movilizó a sus amistades, quienes revelaron un secreto que la adolescente les había confiado: a los 13 años, había sido víctima de un abuso sexual con acceso carnal.
La confirmación definitiva llegó desde el propio puño de Millaray. Al revisar sus pertenencias, su familia halló un diario íntimo con una entrada desgarradora fechada en enero de 2020: “La verdad intento no pensar en él, pero no puedo. Me duele tanto lo que me hizo”. Estas pruebas, junto con cinco testimonios clave, señalaron directamente a G.E.D., quien en el momento del hecho era mayor de edad y hermano de una compañera de escuela de la víctima.
La "Autopsia Psicológica": Un hito en la justicia santacruceña
El proceso judicial no solo destaca por la persistencia de la familia Cattani, sino por la implementación de herramientas periciales innovadoras. Los abogados querellantes, Cristian Fernández y Rocío Marsicano, lograron la inclusión de una autopsia psicológica.
Esta medida, una de las primeras en la historia judicial de la provincia de Santa Cruz, permitió a un equipo de profesionales reconstruir el estado emocional, la conducta y el sufrimiento de Millaray a través de sus objetos personales y escritos. El objetivo fue determinar el impacto del abuso y el hostigamiento posterior en su decisión final, vinculando directamente el trauma vivido con el trágico desenlace.
El banquillo de los acusados
El imputado, que hoy tiene aproximadamente 25 años, enfrentará cargos por abuso sexual agravado con acceso carnal. Tras la denuncia y el repudio social en Puerto Deseado, G.E.D. y su familia abandonaron la localidad. Ahora, bajo la instrucción del juez Oldemar Villa y el fiscal Ariel Quinteros, el acusado enfrenta una posible pena de entre 6 y 15 años de prisión.
Para Ayelén Cattani, hermana mayor de la joven, el juicio es el cierre de una etapa de investigación que ellos mismos motorizaron. En sus declaraciones, sostiene que el acusado no solo le arrebató la inocencia a Millaray a los 13 años, sino que la sometió a un hostigamiento psicológico que persistió hasta sus últimos momentos.
