Imagen
La investigación por el violento asesinato de Jeremías Monzón ha tomado un giro dramático en las últimas horas tras la difusión de una prueba que encendió el malestar social en Santa Fe. Se trata de un mensaje de audio que se le atribuye a Bautista, el adolescente de 14 años señalado como autor material del hecho, donde con una frialdad estremecedora se jacta de haber propinado "23 facazos" a la víctima.


Repudio y vandalismo en el Fonavi San Jerónimo

La filtración de este material no solo generó repudio en las redes sociales, sino que desencadenó incidentes en el barrio de los implicados. La vivienda de un allegado a la menor detenida por el caso fue blanco de ataques y pintadas. Mensajes de "Asesinos" y pedidos de expulsión del complejo habitacional quedaron plasmados en las paredes del Fonavi San Jerónimo, reflejando un clima de extrema hostilidad vecinal.

Avances judiciales: La madre, bajo sospecha

Mientras la indignación crece en las calles, la Justicia santafesina prepara nuevos movimientos procesales:

·Imputación inminente: La Fiscalía analiza seriamente la responsabilidad de la madre de la menor involucrada. Se sospecha que pudo haber tenido un rol de partícipe necesaria en el crimen, lo que ampliaría el círculo de culpabilidad más allá de los menores de edad.

·Situación de los menores: Dado que el principal acusado es inimputable por su edad, el foco se desplaza ahora hacia los adultos que pudieron haber facilitado o encubierto el ataque.

La causa, marcada por la saña del ataque y la impunidad que traslucen los audios filtrados, pone nuevamente en debate la responsabilidad parental y la respuesta estatal ante delitos graves cometidos por adolescentes.

 Imagen