Un caso de extrema vulnerabilidad sacude a la localidad de Balcarce tras confirmarse que seis hermanos, de entre 13 años y apenas dos meses de vida, dieron positivo en pruebas toxicológicas de cocaína y marihuana. El hecho salió a la luz tras una denuncia por violencia de género realizada por la propia madre de los menores, quien alertó a las autoridades sanitarias sobre la posible exposición de sus hijos a sustancias ilícitas.
Estado clínico y seguimiento médico
Desde la dirección del Hospital Municipal, el Dr. Javier Reino informó que, a pesar de la gravedad del hallazgo, los niños se encuentran estables y bajo observación rigurosa. Los últimos reportes indican señales de mejoría:
·Resultados en descenso: Tres de los hermanos ya han negativizado los rastros de sustancias en sus sistemas.
·Chequeos exhaustivos: Se están realizando evaluaciones cardiológicas y psicológicas para descartar daños a largo plazo, especialmente en los lactantes y niños más pequeños.
·El caso del bebé: Se confirmó que la madre no estaba amamantando al recién nacido de dos meses, un dato que obliga a los investigadores a buscar otras vías por las cuales el lactante pudo haber ingerido o absorbido la droga.
Situación legal de los progenitores
La Justicia ha tomado medidas drásticas ante la gravedad de la evidencia:
1.Detención del padre: El fiscal Rodolfo Moure ordenó su traslado inmediato a la Unidad Penitenciaria N°15 de Batán. Se le imputa el delito de "suministro de estupefacientes agravado por la minoría de edad de las víctimas".
2.Estado de la madre: La mujer permanece bajo atención médica. Si bien ella también arrojó resultados positivos de cocaína, su rol en el hecho está siendo analizado en el marco del contexto de violencia de género denunciado.
Protección y resguardo de los menores
El Servicio Local de Promoción y Protección de los Derechos del Niño ha tomado el control de la tutela de los seis hermanos. Mientras se resuelve la situación procesal de los adultos, se están evaluando dispositivos de cuidado alternativo para garantizar que los niños no regresen al entorno de riesgo donde se originó la intoxicación.
La causa pone bajo la lupa no solo el consumo problemático en el ámbito familiar, sino también la eficacia de las redes de contención del Estado ante situaciones donde la vida de los menores queda expuesta de manera directa al narcotráfico y la negligencia.
