Imagen
La justicia catamarqueña dio un paso firme en la investigación por el violento robo ocurrido en el sector norte de la ciudad. El juez de Control de Garantías N° 3, Lucas Vaccaroni, ratificó la prisión del subcomisario Simón Ibáñez, quien se encuentra en el centro de un escándalo institucional tras ser señalado como el autor de un asalto a mano armada contra un local comercial.


Imputación y agravantes


La situación procesal de Ibáñez es delicada. El fiscal de instrucción N° 5, Hugo Costilla, le adjudicó el delito de:

·Robo calificado por el uso de armas.

·Agravado por su condición de integrante de una fuerza de seguridad.

Este último punto es clave, ya que la ley prevé penas más severas para quienes, debiendo proteger a la ciudadanía, utilizan su formación y recursos para delinquir.

Las pruebas que lo complican

La decisión del juez Vaccaroni de mantener a Ibáñez tras las rejas se fundamenta en un conjunto de elementos probatorios recolectados durante la Investigación Penal Preparatoria (IPP):

El pasado viernes, la víctima del asalto identificó a Ibáñez de forma directa en una rueda de personas.

Los allanamientos realizados tras su arresto —efectuado en su propio lugar de trabajo— permitieron incautar elementos que lo vinculan con el hecho.

El trabajo inicial de la Comisaría Séptima y el posterior análisis del fiscal permitieron una rápida individualización del sospechoso.

El hecho investigado

El asalto tuvo lugar la semana pasada en un local de cobranzas (Rapipago). Según la reconstrucción fiscal, el autor ingresó al comercio y, bajo amenaza de muerte con un arma de fuego, redujo al propietario para sustraer una suma de dinero antes de escapar.

Actualmente, el imputado continúa bajo custodia mientras el Ministerio Público Fiscal avanza hacia la etapa de clausura de la instrucción. A pesar de contar con defensa particular, el magistrado consideró que existen riesgos procesales y pruebas suficientes para que el subcomisario permanezca detenido.