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Un repudiable episodio de abuso ocurrió este jueves por la tarde en el oeste de la ciudad de Neuquén. Una joven de 18 años fue víctima de acoso y tocamientos por parte de un hombre, primero mientras esperaba el colectivo y luego dentro de la unidad. La determinación de la víctima para registrar el hecho y la solidaridad del chofer fueron claves para capturar al responsable.

Crónica de un ataque persistente

El incidente comenzó en la parada de las calles Choele Choel y José Ávila. Allí, mientras la joven esperaba el ramal 21, el hombre comenzó a hostigarla físicamente. Con la esperanza de ponerse a salvo, la joven subió al colectivo apenas llegó, pero el agresor la siguió y continuó con los abusos durante el recorrido, llegando a manosearla frente al resto de los pasajeros.

Prueba clave y auxilio inmediato

A pesar del estado de nerviosismo, la joven tuvo la lucidez de filmar al atacante con su celular. El video, de un minuto de duración, se convirtió en la prueba fundamental de la agresión. Tras registrar el abuso, la víctima alertó a los gritos sobre lo que estaba sucediendo.

El conductor de la unidad reaccionó con rapidez:

·Bloqueo de puertas: Impidió que el hombre descendiera del vehículo.

·Aviso policial: Solicitó la presencia urgente de los efectivos mientras mantenía al sospechoso retenido.
Intervención judicial

Personal policial arribó al lugar minutos después y procedió a la detención del sujeto, quien fue trasladado a la comisaría correspondiente. El hombre quedó a disposición de la

Justicia neuquina bajo cargos de abuso sexual simple.

Este caso vuelve a poner sobre la mesa la importancia de los protocolos de seguridad en el transporte público y el valor de los registros digitales como herramientas de denuncia inmediata.