Las carreteras de la región de Apulia se convirtieron en el escenario de una escena propia de una película de acción. Un grupo comando, con una coordinación asombrosa, ejecutó un asalto contra un camión de caudales de la empresa Battistolli mientras circulaba por la ruta estatal 613, en el tramo que conecta las ciudades de Lecce y Brindisi.

Una logística de precisión

El ataque no fue producto del azar. Los delincuentes bloquearon la arteria vial de manera estratégica cerca de Squinzano, utilizando vehículos que fueron incendiados y detonados para paralizar el tránsito por completo. El operativo incluyó:

·Disfraz y armamento: Los asaltantes, encapuchados y vestidos de negro, contaban incluso con miembros que simulaban ser fuerzas policiales para confundir a los custodios.

Utilizaron fusiles de guerra AK-47 para amedrentar a la seguridad del blindado.

·Enfrentamiento armado: Durante la huida, se produjo un intercambio de disparos con una patrulla de los Carabineros. Afortunadamente, pese a que los proyectiles alcanzaron el móvil policial, no se registraron víctimas ni heridos de gravedad.

El botín y la evidencia

Aunque la suma exacta de dinero sustraída permanece bajo estricta reserva oficial, el impacto del robo ha sido masivo. El incidente quedó registrado por testigos presenciales; un transportista que se encontraba atrapado en el bloqueo logró filmar parte de la secuencia, capturando el momento exacto en que los delincuentes abordaban el furgón al grito de "¡Mira, mira, se robaron la camioneta!".

Primeras detenciones

La respuesta de las autoridades italianas fue inmediata. Tras un operativo cerrojo en las zonas aledañas, se confirmó la detención de dos sospechosos que estarían vinculados directamente con la banda.

La investigación continúa abierta para dar con el resto de los integrantes de este comando, que demostró tener una infraestructura técnica y armamento de alto poder.