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Lo que comenzó como un enfrentamiento callejero entre clanes familiares en el barrio Malimán terminó por desarticular una presunta estructura delictiva. La justicia de San Juan busca intensamente a Sergio González, un hombre acusado de disparar contra su propio nieto de 16 años y cuya fuga dejó al descubierto una importante cantidad de dinero, estupefacientes y armas.

Violencia intrafamiliar y sangre
El desencadenante de la investigación fue una gresca vecinal que escaló hasta la violencia armada. Según la reconstrucción judicial, el sospechoso habría abierto fuego con una pistola 9 milímetros, impactando una de las balas en la pierna derecha del adolescente. La gravedad del hecho —la agresión directa de un abuelo hacia su nieto— activó de inmediato a la UFI Genérica y a la Subcomisaría Ansilta.

El botín delictivo tras los allanamientos
Bajo las órdenes de la fiscal Daniela Pringles, se ejecutaron seis operativos simultáneos que transformaron una causa por abuso de armas en un posible caso de narcotráfico. Los resultados de las requisas en las viviendas del barrio arrojaron los siguientes secuestros:

Sustancias prohibidas: Casi 100 gramos de cocaína de máxima pureza.

Dinero en efectivo: Una suma cercana a los $2,8 millones en billetes de baja denominación, lo que refuerza la hipótesis de comercialización.

Arsenal: Se incautó una pistola Bersa 9 mm (oculta en una camioneta Toyota Hilux), armas de fabricación casera ("tumberas") y abundante munición de diversos calibres.

El sospechoso, en las sombras
A pesar del despliegue policial y del material probatorio recolectado, González logró evadir los cercos policiales antes de los allanamientos. Actualmente, pesa sobre él una orden de captura por portación ilegal de arma de fuego y lesiones, mientras que la justicia federal tomó intervención por el hallazgo de la droga.

La investigación sigue abierta para determinar si el prófugo contaba con una red de protección en la zona que le permitió escapar antes del arribo de los efectivos.