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La zona comercial de Neuquén atraviesa una preocupante escalada de robos bajo una modalidad que se repite. En esta ocasión, la delincuencia golpeó a un salón de estilismo ubicado en Irigoyen 220, a escasos metros de la Avenida Argentina, dejando a su propietaria sin sus herramientas de trabajo esenciales.

El golpe: "Vandalismo y desvalijamiento"
El hecho, reportado durante la madrugada de este sábado, siguió un guion ya conocido por los comerciantes del sector. Los autores utilizaron una piedra de gran tamaño para destruir el acceso de vidrio e ingresar al local. Se llevaron el equipamiento completo, incluyendo tijeras profesionales, secadores y máquinas, elementos de alto costo y difícil reposición. La damnificada, con tres décadas de trayectoria, señaló que es el primer incidente de esta gravedad que sufre desde que se mudó a esa locación hace dos años.

Un patrón de impunidad en el centro
Este robo no es un evento aislado, sino que forma parte de una seguidilla que mantiene en vilo a los propietarios de la zona. Apenas 24 horas antes, una colchonería cercana fue asaltada mediante el mismo sistema de rotura de cristales. Los vecinos recordaron ataques con bombas molotov y vandalismo sistemático en comercios de calles aledañas como Linares, sin que se perciban cambios en la vigilancia. Mientras algunos comerciantes optan por blindar sus locales con rejas extremas, otros han tenido que bajar las persianas definitivamente ante la imposibilidad de afrontar las pérdidas.

La "industria" del bronce y el vandalismo público
Más allá de los comercios, la infraestructura urbana también está bajo asedio. Residentes denunciaron una ola de robos de llaves de paso y medidores de agua pertenecientes al EPAS.

Falta de disuasión: Videos de seguridad muestran a delincuentes actuando con total parsimonia a plena luz del alba para sustraer piezas metálicas.

Respuesta oficial: Desde el ente provincial de agua confirmaron que el robo de metales se ha generalizado en toda la ciudad, afectando incluso a complejos de departamentos cercanos a la zona de balnearios.

La comunidad del centro neuquino exige una respuesta integral de las fuerzas de seguridad, ya que la presencia de cámaras municipales no ha logrado frenar la audacia de los delincuentes en una de las zonas supuestamente más custodiadas de la capital.