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El barrio Obrero A, de Cipolletti,  fue escenario de un violento episodio que pone de relieve, una vez más, las fallas en los protocolos de detención y protección a las víctimas. Una mujer identificada como Florencia denunció haber sido atacada con un machete por su propio hermano tras negarse a entregarle dinero para el consumo de estupefacientes.

Los detalles de la agresión

El ataque, ocurrido en plena vía pública, no fue un hecho aislado de violencia doméstica, sino el punto crítico de una relación marcada por las adicciones del agresor. Según el testimonio de la víctima la discusión se originó ante la negativa de Florencia de seguir financiando el consumo de drogas de su familiar, identificado como Carlos Acuña.

El agresor no solo habría utilizado un arma blanca para herirla, sino que también provocó daños materiales en el vehículo de la denunciante. La víctima debió ser asistida por heridas cortantes y manifestó un profundo temor por su integridad y la de su hijo de dos años.

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La denuncia pública ante la inacción estatal

Lo que más indignación ha generado en la comunidad es la situación de libertad del atacante. A pesar de la gravedad del hecho y de que la denuncia fue radicada en la Comisaría de la Familia, el agresor no fue aprehendido de forma inmediata.

"Está en su casa como si nada. No puedo volver a mi hogar porque temo por mi vida", expresó Florencia a través de sus redes sociales, donde decidió visibilizar el caso ante la falta de respuestas judiciales rápidas.

Contexto judicial y medidas urgentes

El caso ya se encuentra bajo la órbita de la Justicia rionegrina. Los puntos que los organismos de protección deberán resolver con urgencia medidas vitales para que la víctima pueda retornar a su domicilio con su hijo. La mención de problemas de adicción y el uso de armas blancas sitúan al agresor en una categoría de alta peligrosidad. Recursos solicitados por la defensa de la víctima ante el estado de libertad del victimario.

El episodio ha generado una fuerte reacción en el barrio Obrero A, donde los vecinos alertan sobre el incremento de situaciones violentas vinculadas a conflictos familiares y consumos problemáticos.