La situación legal de Suyai Contreras, señalada como pieza clave en el asesinato del empleado municipal Javier Charpentier, dio un vuelco significativo. A pesar de que los magistrados consideraron probada su vinculación logística con el crimen, una falla en la estrategia de la acusación derivó en su absolución y, recientemente, en el beneficio de la prisión domiciliaria.
La contradicción del veredicto
El pasado 9 de febrero, el tribunal presidido por el juez Juan Pablo Balderrama emitió una sentencia que generó desconcierto en la querella.
Por un lado, los jueces dieron por probada la participación de Contreras. Es decir, la justicia dio por cierto que Contreras monitoreó los movimientos de la víctima, gestionó el armamento y coordinó recursos con los autores materiales (Díaz y Pérez, ya condenados).
No obstante, objetaron un error de tipificación. Los jueces González y Balderrama absolvieron a la mujer argumentando que el rol demostrado en el juicio excede la figura de "instigadora" por la cual fue acusada.
El tribunal explicó que no puede condenar por un rol que la fiscalía no solicitó formalmente, por lo que, al no encajar técnicamente como instigadora, la ley obligó a su absolución.
Morigeración de la pena
Tras este fallo, la defensa logró que se modificara la medida cautelar. Contreras, que se encontraba alojada en la Unidad 16 de Neuquén Capital por amenazas previas contra una fiscal, fue trasladada a un domicilio bajo custodia permanente.
Entre los factores que influyeron en el traslado, aparece la absolución reciente: cabe recordar que el revés judicial en la causa por homicidio de Mauricio Javier Charpentier debilitó la necesidad de una prisión preventiva estricta.
Por otro lado, se contemplo la responsabilidad familiar, dado que la imputada tiene hijos menores a su cargo.
Desde la justicia se indicó que su nueva ubicación se mantiene en reserva y, según trascendió, se encuentra fuera de la jurisdicción de Cutral Co y Plaza Huincul para evitar incidentes (aunque el Otaño revivió episodios de uso de arma de fuego intensos).
Causas pendientes
Aunque fue absuelta por el crimen de Charpentier y por un ataque armado previo, Contreras aún debe responder ante la justicia provincial por otros dos delitos. Hay una causa pendiente por microtráfico de estupefacientes y también las amenazas de muerte dirigidas a la fiscal Mayra Febrer.
La resolución ha dejado un sabor amargo en la familia de la víctima, quienes ven cómo, pese a la evidencia de complicidad técnica mencionada por el propio juez, la ingeniería procesal permitió que la mujer recuperara parte de su libertad. Es decir, el juez admitió que había participado del hecho pero la absolvió porque no usaornla figura legal que él consideraba necesario aplicar.
