Tras una serie de operativos liderados por la Justicia de Quilmes, se logró desmantelar una peligrosa organización criminal responsable de asaltos ultra-rápidos en la zona sur del conurbano. El caso tomó especial relevancia al confirmarse que un sargento de la Policía Bonaerense formaba parte del grupo operativo.
El "robo relámpago": 50 millones en un minuto
La banda demostró un nivel de profesionalismo y violencia inusual en su ataque más lucrativo, perpetrado contra la firma ganadera Marbel S.A.. El operativo criminal se destacó por los siguientes puntos:
·Velocidad extrema: Los delincuentes ejecutaron el asalto en apenas 75 segundos.
·Modus operandi: Irrumpieron en una camioneta robada, redujeron al personal mediante disparos intimidatorios contra las estructuras y se dirigieron directamente al botín: dos cajas con $50.000.000 en efectivo.
·Violencia táctica: El grupo utilizaba capuchas y roles estrictamente asignados para neutralizar cualquier resistencia en tiempo récord.
El error que permitió el rastreo
La caída de la organización comenzó a gestarse nueve días antes, durante un robo al mayorista "El Polaco". En aquella ocasión, los delincuentes cometieron errores que dejaron huellas digitales para los investigadores:
Tuvieron que empujar el vehículo de escape porque no arrancaba. Las cámaras de seguridad registraron a un sospechoso sustrayendo una caja de vinos, lo que permitió trazar perfiles más precisos. Se identificó que la camioneta Renault Oroch robada en ese episodio fue la misma utilizada luego en el golpe a la empresa ganadera.
Infiltración policial y detenciones
La investigación, a cargo del fiscal Javier Barrera, culminó cuando el Grupo Táctico Operativo (GTO) interceptó un Nissan Versa que servía como vehículo de apoyo.
Para sorpresa de los efectivos, uno de los ocupantes era un sargento de la Policía Local de Florencio Varela. Al momento de su captura, el agente portaba su arma reglamentaria lista para el disparo (con proyectil en recámara).
El Ministerio de Seguridad y Asuntos Internos separaron inmediatamente al policía de la fuerza. Los tres detenidos se ampararon en su derecho de no declarar. La Justicia busca intensamente a otros dos miembros de la banda que ya estarían identificados.
