Imagen
Un nuevo caso de grooming ha puesto en alerta a las autoridades judiciales neuquinas tras la formalización de cargos contra un individuo, identificado por sus iniciales D. I. M., quien presuntamente utilizó el entorno de los juegos en línea para vulnerar la integridad de un menor de edad.

El engaño: entre "beneficios" y secretos
La maniobra delictiva se produjo durante las primeras horas de la mañana, un momento de vulnerabilidad donde el acusado aprovechó que los adultos del hogar aún descansaban. Según la investigación fiscal, el contacto se estableció inicialmente por mensajería instantánea, donde el sujeto utilizó el popular videojuego “Free Fire” como anzuelo.

El sospechoso, que ya tenía un vínculo previo de conocimiento con la víctima, intentó construir una atmósfera de complicidad mediante las siguientes acciones:

Verificación de entorno: Consultó si el niño se encontraba sin supervisión adulta.

Promesas virtuales: Ofreció ventajas y elementos dentro del juego para ganar su confianza.

Instigación al secretismo: Propuso un pacto de confidencialidad para luego enviar material de contenido sexual explícito bajo la modalidad de "ver una sola vez", intentando borrar rastros de la agresión.

Reacción inmediata y medidas legales
La rápida respuesta del niño, quien rechazó el contenido y notificó de inmediato a sus progenitores, fue clave para que la denuncia se hiciera efectiva. A pesar de que el agresor intentó eliminar la evidencia digital, la fiscalía —con el apoyo de la Defensoría de la Niñez— logró consolidar la acusación.

La magistrada Natalia Pelosso, a cargo del caso, dictó una serie de restricciones para proteger a la víctima mientras se desarrolla la investigación, que tendrá una duración de cuatro meses. El imputado tiene estrictamente prohibido:

Cualquier tipo de acercamiento físico a la vivienda de la familia (radio de 300 metros).

Comunicación digital o telefónica por cualquier plataforma con el entorno del menor.

Este caso resalta la importancia de la supervisión en el uso de dispositivos móviles y la educación sobre los riesgos que esconden las interacciones digitales bajo la apariencia de simples pasatiempos.