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​La Justicia civil ordenó el pago de más de 142 millones de pesos a un motociclista que sufrió múltiples fracturas. El juez determinó que la maniobra imprudente del conductor fue la causa determinante del siniestro.

Un fallo del Juzgado Civil N° 1, a cargo del Dr. Javier Alarcón, condenó a un automovilista a indemnizar con 142 millones de pesos a un hombre que resultó gravemente herido tras un siniestro vial en la capital neuquina. El hecho ocurrió en la intersección de las calles Riccheri y Rosa Alaniz, cuando el demandado realizó un giro prohibido hacia la izquierda.

Según las pericias de la División Accidentología Vial de la Policía de la Provincia, el automovilista circulaba por Riccheri en sentido oeste-este y, al intentar doblar, colisionó de frente con la motocicleta que se desplazaba en sentido contrario.

​Consecuencias físicas y secuelas

​El impacto dejó al motociclista con politraumatismos graves, incluyendo fracturas multifragmentarias en tibia y peroné. La víctima debió atravesar un extenso proceso de recuperación que incluyó el uso de tutores externos y cirugías para la colocación de barras de estabilización, resultando en una incapacidad del 33%.

​En su sentencia, el juez Alarcón fue contundente al señalar que el conductor no pudo probar ninguna causa ajena que lo eximiera de responsabilidad. Por el contrario, las pruebas confirmaron que su conducta fue la única causante del daño.

​Un fallo basado en el "valor real"

​Un punto destacado de la sentencia es la forma en que se calculó el monto. El magistrado aplicó el criterio de "deuda de valor", citando jurisprudencia de la Corte Suprema. Esto significa que la indemnización no se mide solo en pesos nominales —que pierden poder adquisitivo—, sino en el valor real de la reparación al momento de la sentencia.

​Para alcanzar la cifra de 142 millones, el tribunal ponderó:

​La disminución de la capacidad productiva del afectado.

​Los gastos médicos realizados y los tratamientos futuros necesarios.

​El daño moral derivado del padecimiento físico y psíquico.

​El automovilista ya había enfrentado una instancia en el fuero penal, donde se le otorgó una suspensión de juicio a prueba (probation) por lesiones culposas, pero ahora deberá afrontar esta millonaria responsabilidad civil.