
La cúpula de la Policía de Santa Cruz anticipó que comenzará a aplicar expedientes disciplinarios internos contra aquellos uniformados que no se reintegren a sus tareas habituales. La advertencia llega inmediatamente después de que el Poder Ejecutivo provincial diera por concluidas las negociaciones salariales, decretando un incremento unilateral que fija el haber básico de un agente ingresante por encima del millón setecientos cuarenta y seis mil pesos. (foto gentileza La Opinión Austral)
En declaraciones a Radio Nuevo Día, el jefe de la fuerza de seguridad provincial, comisario general Diego Agüero, describió como "delicado" el panorama actual luego de más de treinta días de protestas. Detalló que, para sostener las guardias mínimas y la atención al público, oficiales de alta jerarquía —incluyendo a comisarios inspectores y mayores— debieron asumir patrullajes y tareas operativas de calle a fin de mitigar el resentimiento del servicio básico.
El jefe policial argumentó que la falta de personal sobrecarga a quienes deciden trabajar, afectando severamente actividades esenciales como el registro de denuncias, las custodias de detenidos y los traslados sanitarios.
El fin de la tregua administrativa
Agüero remarcó que, mientras el canal de diálogo permaneció abierto en la mesa de negociación, la jefatura optó por no aplicar correctivos para propiciar un entendimiento. No obstante, advirtió que la homologación de la pauta salarial mediante resolución ministerial modifica las condiciones de tolerancia.
A partir de esta nueva instancia, quienes persistan con la retención de tareas afrontarán sumarios y, eventualmente, presentaciones en el fuero penal si la situación lo requiere. El comisario general desestimó que estas acciones configuren una persecución o represalia contra los huelguistas, encuadrándolas dentro de los deberes reglamentarios de su cargo para normalizar el orden público.
Hasta el momento, la jefatura no ha sustanciado expedientes internos, aunque sí formalizó denuncias ante la Justicia por episodios puntuales que consideró de extrema gravedad durante el desarrollo del conflicto.
Esquema de contingencia
Para compensar la escasez de agentes en la vía pública, la fuerza debió reformular sus dispositivos de prevención en los últimos días, recurriendo a personal de áreas técnicas como la Policía Caminera y articulando esfuerzos con los equipos de Protección Civil. Esta reorganización permitió dar cobertura a los recientes festejos comunitarios en Río Gallegos y el interior provincial, eventos que concluyeron sin altercados de relevancia a pesar de la reducida dotación policial disponible.
