Un lactante de cuatro meses y su hermana de tres años permanecen bajo cuidado médico en el Hospital Zonal Andrés Isola de Puerto Madryn luego de ingresar con un cuadro clínico compatible con la ingesta de cocaína. El grave suceso, detectado durante el segundo fin de semana de julio de 2026, derivó en la inmediata detención de los progenitores y en la apertura de una investigación penal para esclarecer la mecánica de la exposición a la sustancia.
La intervención policial se activó tras el reporte del personal de la guardia del centro asistencial chubutense. Según las primeras precisiones del caso, los menores convivían con los ahora detenidos en una vivienda donde, al momento de desencadenarse la intoxicación, no se encontraban otros adultos presentes, un elemento que los investigadores consideran clave para delimitar el círculo de responsabilidad.
Una grave acusación cruzada en el seno familiar
El Ministerio Público Fiscal de la provincia, bajo la supervisión de la fiscalía de turno que acudió al nosocomio para coordinar las actuaciones con el cuerpo médico, se encuentra abocado a reconstruir las horas previas al ingreso de los niños.
En este marco, trascendió una versión preliminar aportada por el padre de los menores a los efectivos policiales y a su entorno cercano. De acuerdo con estas declaraciones no confirmadas oficialmente por la justicia, el hombre habría atribuido la responsabilidad directa a la madre de los niños, acusándola de haber introducido el estupefaciente en una mamadera tras sostener una fuerte discusión de pareja.
Peritajes y resguardo de identidad
La fiscalía dispuso la realización de peritajes toxicológicos de urgencia sobre los elementos hallados en el domicilio y sobre las muestras biológicas de los menores. Estas pruebas científicas, sumadas a la ronda de declaraciones testimoniales a allegados y vecinos, serán determinantes para corroborar la veracidad de la acusación y definir si se trató de un hecho deliberado o de una negligencia grave por desatención.
Por estrictas disposiciones de protección a la niñez y para salvaguardar la privacidad y la integridad de las víctimas, las autoridades judiciales y policiales mantienen bajo reserva las identidades y edades exactas de la pareja detenida en Puerto Madryn.
