
Lo que debía ser una jornada de pura alegría por el pase de la Selección Argentina a la final del Mundial se transformó en una pesadilla para una familia del barrio Valentina Norte Rural, en Neuquén Capital. Un proyectil perdido atravesó la cubierta de una vivienda e impactó en un dormitorio que, afortunadamente, se encontraba deshabitado en ese instante, a escasos metros de donde descansaban dos menores de edad.
Un estruendo confundido con pirotecnia
El grave episodio tuvo lugar en la intersección de las calles Albardón y Necochea, en un rango horario estimado entre las 18:30 y las 18:40, coincidiendo con la finalización del partido. Rodrigo, el propietario de la vivienda, se encontraba en el sector del comedor junto a su pareja y un allegado cuando un fuerte impacto interrumpió la tarde.
En un primer momento, los ocupantes de la propiedad supusieron que el ruido provenía del impacto de alguna piedra o escombro contra la estructura. Al inspeccionar el exterior de la casa y no observar movimientos extraños, decidieron no darle mayor trascendencia debido al constante ruido de motores, escapes libres y fuegos artificiales que dominaba el ambiente por las celebraciones en la zona.
El hallazgo del proyectil
La gravedad de la situación se hizo evidente minutos después, cuando la pareja de Rodrigo ingresó a una de las habitaciones de la casa y detectó una perforación visible en el cielorraso. Al revisar el suelo del ambiente, hallaron una bala que había traspasado la chapa exterior del techo y la placa de durlock con total facilidad.
El dueño de casa calificó el hecho como una "desgracia con mucha suerte", aliviado por el hecho de que ese cuarto en particular no estaba siendo ocupado en ese momento. No obstante, advirtió sobre el peligro latente, ya que sus dos hijas se encontraban en la habitación de al lado, a muy corta distancia de donde cayó el plomo.
Falta de respuestas y pedido de concientización
Tras el hallazgo, la familia intentó radicar la denuncia telefónica comunicándose con la Comisaría 12°. Sin embargo, según relataron, desde la dependencia policial les respondieron que no contaban con patrulleros disponibles en ese momento para acudir al domicilio.
Ante la falta de asistencia de las fuerzas de seguridad, los damnificados optaron por visibilizar el caso en los medios de comunicación con el fin de generar conciencia colectiva sobre el uso irresponsable de armas de fuego en la vía pública. La familia guardó el proyectil y fotografió los daños materiales como evidencia de una imprudencia que estuvo al límite de convertirse en tragedia, encendiendo las alertas en el vecindario de cara al partido final del certamen deportivo.
