
La investigación judicial por el fallecimiento de Nerea Geraldine Pereira, la niña de 11 años encontrada sin vida en su domicilio de la localidad bonaerense de Berazategui, dio un giro inesperado y escalofriante al pasar de ser caratulada inicialmente como un aparente suicidio a investigarse bajo la calificación de abandono de persona seguido de muerte.
A raíz de los hallazgos forenses, la Justicia ordenó la detención de la madre, de dos tíos y de la abuela materna de la menor. El caso comenzó a investigarse tras un llamado al número de emergencias 911 que alertó sobre el deceso de la niña en una vivienda situada sobre la calle 19, donde los efectivos policiales hallaron el cuerpo tendido en el piso y en posición fetal.
Sin embargo, las pericias preliminares realizadas por los médicos forenses modificaron por completo el rumbo del expediente al advertir un escenario radicalmente distinto al reportado en primera instancia.
Los hallazgos de la autopsia y el avance judicial
De acuerdo con la información brindada por fuentes judiciales con acceso a la causa, el informe preliminar de la autopsia estableció que la menor presentaba lesiones compatibles con golpes localizados en la espalda, signos evidentes de hemorragia interna y lesiones de vieja data compatibles con un presunto abuso sexual.
Ante la gravedad de los elementos probatorios recolectados, la Unidad Funcional de Instrucción Número 3, encabezada por la fiscal Gabriela Mateos, requirió de manera urgente las órdenes de aprehensión contra los cuatro familiares directos.
Mientras avanzan las medidas procesales para esclarecer las circunstancias que rodearon el deceso y determinar las responsabilidades penales de cada uno de los implicados, el entorno de la víctima quedó bajo la lupa de los investigadores judiciales.
