En un giro inesperado dentro del escándalo que sacude a la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), el ex titular de la entidad, Diego Spagnuolo, se presentó ante la justicia. Acompañado de su abogado, Ignacio Rada Schultze, el exfuncionario se puso a disposición de la investigación que lideran el juez Sebastián Casanello y el fiscal Franco Picardi, una causa que estalló tras la filtración de audios comprometedores.
En estas grabaciones, Spagnuolo menciona supuestos "retornos" vinculados a la compra de medicamentos a una importante droguería, e incluso hace alusión a figuras del círculo más íntimo del poder, como Karina Milei y Eduardo "Lule" Menem. La movida judicial de Spagnuolo generó fuertes especulaciones en los tribunales, donde se baraja la posibilidad de que decida acogerse a la figura de "arrepentido" o "imputado colaborador".
Entre el miedo y la estrategia legal
A pesar de su presentación, la estrategia legal del exfuncionario aún no está clara. Fuentes cercanas a la causa indican que Spagnuolo expresó su temor por su vida y se mostró predispuesto a declarar, lo que abriría un capítulo crucial en el caso. No obstante, sus abogados podrían optar por otras vías, como impugnar la validez de la investigación desde su origen o argumentar que ya fue sobreseído en una causa similar en otro juzgado.
Un detalle que no pasó desapercibido es que, según trascendió, Spagnuolo rechazó la ayuda de estudios de abogados ofrecidos por el propio gobierno, lo que sugiere una ruptura total. Finalmente, se decantó por Rada Schultze, un especialista en derecho penal tributario y cambiario, una elección que podría revelar el enfoque de su defensa.
Respuestas oficiales y el avance de la investigación
La decisión de Spagnuolo de presentarse ante la justicia ocurre al mismo tiempo que el gobierno anunció que lo denunciaría. El presidente Javier Milei desestimó las acusaciones, calificándolas de "opereta" y tildando de mentiroso al exfuncionario.
Mientras tanto, la justicia avanza sin detenerse. En el marco de la investigación, se secuestraron los teléfonos de Spagnuolo y de los dueños de la droguería Suizo Argentina, la familia Kovalivker. Un informe preliminar reveló un dato que complica a Spagnuolo: se eliminaron mensajes de su teléfono de manera selectiva, un hecho que despierta sospechas entre los investigadores. La pregunta que flota en el aire es por qué borraría información si estaba dispuesto a colaborar con la justicia.
La denuncia original, que dio inicio a toda la causa, fue presentada por el abogado Gregorio Dalbón y apunta a un entramado que involucra no solo a Spagnuolo y a la familia Kovalivker, sino también a nombres de alto perfil político.