El gobierno de Javier Milei ha reaccionado con firmeza a la difusión de supuestos audios de Karina Milei, denunciando un presunto caso de espionaje. La polémica surge en medio de un escándalo por grabaciones de Diego Spagnuolo, exfuncionario de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), que derivaron en una investigación por presuntas coimas.
A través de sus redes sociales, el vocero presidencial Manuel Adorni calificó la situación como "un escándalo sin precedentes" si los audios fueran auténticos, argumentando que sería la primera vez en la historia del país que se graba a un funcionario dentro de la Casa Rosada. Adorni insinuó que esta filtración es parte de una "operación orquestada" para desestabilizar al gobierno e influir en el proceso electoral, dada su difusión a solo diez días de las elecciones en la provincia de Buenos Aires.
Los audios y la causa de la ANDIS
Las grabaciones atribuidas a la secretaria general de la Presidencia fueron difundidas por el mismo canal de streaming que previamente reveló los audios de Spagnuolo. En los fragmentos, se escucha a una voz, supuestamente la de Karina Milei, instando a la unidad y mencionando sus largas jornadas de trabajo en la Casa Rosada. El presentador del programa aseguró tener 50 minutos adicionales de grabaciones, que habrían sido captadas en una oficina oficial.
La filtración de estos audios coincide con allanamientos judiciales en la Agencia Nacional de Discapacidad y en la Droguería Suizo Argentina, ambas bajo investigación por presuntos sobornos en el marco del caso Spagnuolo. En este contexto, Eduardo Kovalivker, dueño de la droguería, se presentó en los tribunales para entregar su teléfono celular, cumpliendo con la orden de la Justicia. Sus hijos, Jonathan y Emmanuel Kovalivker, quienes actualmente dirigen la empresa, también entregaron sus dispositivos. El empresario se mostró confiado en que la investigación judicial "ordenará el escándalo mediático" que ha afectado a su compañía.