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A través de la Resolución 13/2026, la Secretaría de Energía oficializó un cambio de paradigma en el esquema de servicios públicos. Con la firma de María Carmen Tettamanti, el Estado desmantela la antigua segmentación por niveles de ingreso para instaurar el sistema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF). Esta medida implica que miles de hogares que antes contaban con una cobertura parcial ahora serán asimilados al grupo de mayores ingresos, debiendo afrontar el costo pleno de la electricidad y el gas.


El nuevo padrón: del RASE al ReSEF

La transición administrativa se apoya en la creación del Registro de Subsidios Energéticos Focalizados (ReSEF). Si bien este nuevo padrón heredará la base de datos del antiguo RASE, los usuarios tendrán la responsabilidad de mantener actualizada su información socioeconómica y la composición de su hogar. Para ello, se habilitarán canales digitales y atención presencial en las delegaciones de ANSES, bajo la supervisión de la Subsecretaría de Transición y Planeamiento Energético.

El fin de la Tarifa Social y la migración de garrafas

La normativa no solo afecta a los servicios de red, sino que reconfigura todo el mapa de asistencia:

·Gas: Se elimina la Tarifa Social Federal de Gas, unificando todos los beneficios bajo el nuevo criterio de focalización.

·Garrafas: El Programa Hogar tiene los días contados en su formato actual. El Gobierno fijó un plazo de seis meses para que todos sus beneficiarios migren al sistema SEF.

·Alcance: El nuevo esquema rige para electricidad, gas natural, gas propano y gas licuado de petróleo (GLP).

Bloques de consumo: límites a la asistencia estatal

A diferencia del sistema anterior, el subsidio ya no será un porcentaje abierto sobre el total de la factura, sino que se aplicará únicamente sobre un "bloque base" de consumo. Para la mayoría del país, el límite con descuento será de 300 kWh mensuales en los picos de verano e invierno, reduciéndose a la mitad (150 kWh) durante el resto del año.

No obstante, la resolución contempla excepciones para las regiones con climas extremos, permitiendo techos más elevados de hasta 550 kWh en zonas categorizadas como "muy cálidas". Cualquier excedente por encima de esos límites se facturará a precio de mercado, sin importar la situación social del usuario. El impacto real en el bolsillo se terminará de definir en las próximas semanas, cuando se publiquen los nuevos precios mayoristas que servirán de base para las liquidaciones.