El Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, encabezado por Federico Sturzenegger, oficializó un cambio histórico en el mercado automotor argentino. A través de una nueva reglamentación de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), los ciudadanos particulares ahora pueden importar y patentar vehículos nuevos sin necesidad de ser una terminal automotriz o un gran importador.
El fin de la "Licencia de Configuración" para particulares
Históricamente, para ingresar un auto al país se exigían la LCM (Licencia de Configuración de Modelo) y la LCA (Licencia de Configuración Ambiental). Estos trámites, costosos y complejos, estaban diseñados para empresas que traen miles de unidades, lo que hacía imposible que un individuo importara un solo vehículo.
A partir de ahora, estas licencias son reemplazadas por el Certificado de Seguridad Vehicular (CSV).
¿Qué es el CSV?
·Se trata de una inspección técnica profunda (similar a una VTV más rigurosa) realizada por talleres habilitados o ingenieros matriculados.
·Valida que el vehículo cumpla con las normas de seguridad y mecánica para circular en el país.
·Tiene un costo de $100.000 para el primer vehículo importado por un particular en el año.
Costos y categorías permitidas
La normativa busca fomentar el uso personal y no el negocio comercial encubierto, por lo que los aranceles varían según la frecuencia:
·Primer certificado anual: $100.000 aproximadamente (20.000 módulos).
·Certificados adicionales (mismo titular): El costo salta a los $500.000 para desalentar la reventa masiva.
·Categorías alcanzadas: Autos particulares (M1) y vehículos comerciales livianos de hasta 3.500 kg (N1).
El obstáculo que persiste: Los impuestos
A pesar de que el "cepo regulatorio" ha caído, Sturzenegger fue sincero al marcar que el costo final del auto sigue siendo elevado debido a la presión fiscal. Entre aranceles, IVA, anticipos de Ganancias e impuestos internos, el valor de un coche puede llegar a duplicarse al ingresar al país.
"Importar vehículos nuevos como particular ya no es imposible en términos regulatorios. Si logramos que la carga impositiva deje de apilarse, la competencia se traducirá en precios internacionales y más variedad", afirmó el ministro.
Beneficios esperados
Con esta medida, el Gobierno apuesta a:
1.Mayor competencia: Al permitir el ingreso de modelos que las terminales locales no ofrecen.
2.Renovación del parque automotor: Facilitar el acceso a tecnologías más modernas y seguras.
3.Transparencia de precios: Al comparar los valores locales con los del exterior de manera directa.
