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Por: Pipo Rossi

Con la firma aún fresca de ambos bloques, el Parlamento Europeo envió el texto a la Corte de Justicia para su validación, lo que podría significar retrasos de hasta 24 meses en su aprobación.

Con la tinta aún fresca del muy demorado acuerdo, firmado el sábado en Asunción con la presencia de la presidente de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y de tres de los cuatro presidentes de los países del Mercosur -faltó sólo Lula, por motivos penosos- el Parlamento Europeo decidió patear al costado el tema.

Aprobó ayer a la mañana una moción para enviar el texto del acuerdo a la Corte de Justicia del bloque para que confirme su legalidad, antes de pronunciarse como debía. La votación fue muy ajustada, con 334 votos a favor, 324 en contra, 11 abstenciones y 51 ausencias.

Salvo que la Comisión Europea, defensora del acuerdo, logre sensibilizar a sus jueces para que se expidan mucho más rápido y en la medida en que éstos no encuentren obstáculos.

Beneficios para la carne

Una vez que el capítulo comercial haya sido aprobado por el Parlamento Europeo, el acuerdo entrará en vigencia con cada país del Mercosur en la medida que éstos también lo hayan convertido en ley.

Para esta parte, no se necesita la aprobación de los 27 parlamentos nacionales y algunos regionales; sólo esto es necesario para los capítulos políticos y de cooperación.

A su vigencia, desaparecerá el arancel del 20% sobre la cuota Hilton; teóricamente, su precio debería mejorar en ese porcentaje de manera automática.

Se creará una cuota nueva de 99 mil toneladas equivalente con hueso, unas 75 mil t según el factor de conversión que usa Europa, la que habrá de distribuirse entre los cuatro países, lo que significará algún escollo de cierta magnitud. Hasta el 55% de la cuota podrá estar conformada por cortes enfriados y hasta el 45% por congelados. Cuando publiquemos la nota completa vamos a teorizar sobre estas posibilidades.

Un tema soslayado en la mayoría de los análisis es que la Argentina deberá eliminar los derechos de exportación sobre toda la carne que se envía a la UE, si es que los 5 puntos actuales, o el porcentaje que fuera, siguen vigentes hasta la vigencia del acuerdo.

Esto sumaría otros tantos puntos a favor de los precios recibidos por el sector argentino.

Esta cláusula, en realidad, rige sólo para la Argentina, que es el único de los cuatro que todavía aplica este anacronismo.

Aunque este acuerdo es demasiado avaro con el sector de la carne y, en general, con el sector agropecuario, aun cuando se conformará la zona de libre comercio más grande del mundo y a pesar de que se eliminan las barreras del 92% de los productos.

En realidad, se debería aclarar que son el 92% de las líneas arancelarias, lo que es mucho menos que el 92% del comercio real y mucho menos, aún, del comercio potencial en condiciones de libertad completa.

Sería mejor que se firme a que se arrumbe en un arcón de proyectos nonatos.