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En un movimiento orientado a reducir la brecha tecnológica en el sistema sanitario, el Gobierno Nacional oficializó una flexibilización en las normativas de la ANMAT. La medida permite que clínicas y hospitales de todo el país adquieran equipos médicos usados y reacondicionados del exterior de manera directa, eliminando las barreras burocráticas que encarecían el acceso a tecnología de diagnóstico y tratamiento.


Simplificación normativa y fin de la burocracia

El anuncio, encabezado por el jefe de Gabinete Manuel Adorni, destaca que el nuevo esquema busca la "libertad de mercado" y la reducción de costos operativos. Hasta hoy, la importación de estos bienes estaba sujeta a regulaciones estrictas que forzaban a los centros de salud a mantener equipamiento obsoleto o enfrentar trámites administrativos interminables.

Puntos clave de la nueva regulación:

Facilita que centros de salud pequeños en el interior del país incorporen tecnología que antes les era inaccesible.

La normativa exige que el equipamiento reacondicionado sea seguro y cumpla con estándares internacionales.

Se busca reducir las derivaciones de pacientes hacia grandes centros urbanos al mejorar la capacidad de respuesta local.

Impacto en la atención al paciente

El ministro de Salud, Mario Lugones, subrayó que la medida no solo beneficia la economía de las instituciones, sino que impacta directamente en la calidad del servicio. "Se podrán incorporar equipos más modernos que, aunque no sean nuevos, superan ampliamente en prestaciones a los que actualmente se utilizan en muchos puntos del país", señaló.

La transparencia del nuevo sistema pretende fomentar la competencia y permitir que la innovación en salud no quede centralizada en las grandes capitales. Con reglas claras, el Gobierno apuesta a que la actualización del parque tecnológico de las clínicas sea el primer paso para una mejora sistémica en los diagnósticos y tratamientos de alta complejidad.