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En un contexto crítico donde cuatro provincias enfrentan incendios activos o riesgos extremos por el clima, el Poder Ejecutivo nacional ratificó su intención de aplicar un recorte masivo en la Administración de Parques Nacionales. El plan apunta a la desvinculación de aproximadamente 400 trabajadores, mediante despidos directos o programas de retiros voluntarios financiados con partidas especiales.


Recursos para el ajuste, pero no para el fuego

Desde los sectores gremiales, particularmente la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), denuncian una contradicción financiera en la gestión: mientras el Gobierno asegura que "no hay plata" para equipamiento de combate contra el fuego o para recomponer los salarios de los brigadistas —quienes perciben haberes por debajo de la línea de pobreza—, se autorizó una partida de 14.000 millones de pesos para costear los retiros del personal.

Actualmente, el organismo cuenta con unos 2.000 empleados para custodiar 39 áreas protegidas en todo el país. La mitad de esta plantilla trabaja bajo contratos anuales, lo que profundiza la incertidumbre ante la nueva ola de bajas.

Un déficit de personal que agrava los incendios

La falta de "brazos" en el terreno ya muestra consecuencias tangibles. En zonas críticas como el Parque Nacional Los Alerces, donde el fuego persiste desde hace casi dos meses, los brigadistas advierten que la capacidad operativa está diezmada:

·Fuga de talentos: La desinversión y los bajos sueldos (promedios de entre 600 y 900 mil pesos frente a una canasta básica superior al millón) han provocado que muchos especialistas abandonen sus puestos.

·Cifras en rojo: De los 430 brigadistas que había al inicio de la gestión actual, solo quedan 390, una cifra ínfima comparada con los 700 agentes que se consideran óptimos para una cobertura segura.

Plan de lucha y movilización

Ante la amenaza de que los contratos no sean renovados o se impongan vínculos mensuales, los trabajadores han iniciado un cronograma de protestas:

1.Medidas de fuerza: Realización de asambleas permanentes en sedes clave como Nahuel Huapi, Los Alerces y la administración central en Buenos Aires.

2.Posibles bloqueos: Los delegados analizan endurecer las acciones con cortes en los accesos a los principales parques turísticos si no se garantizan los puestos de trabajo.

Convergencia gremial: Este miércoles 11, el personal de Parques se sumará al paro nacional de ATE y a la marcha al Congreso en rechazo a la reforma laboral, denunciando que el vaciamiento del organismo pone en riesgo el patrimonio natural de la Nación.