En diálogo con este medio, el referente del espacio en El Huecú, Yamil Jara, informó que se está gestando un nuevo proyecto político que pone como eje central la transformación de la matriz productiva y educativa del pueblo.
"Hace 10 años que venimos construyendo y caminando el territorio para transformar nuestra realidad", señaló.
La gestación de un nuevo proyecto político
P_: ¿Qué es lo que están proyectando actualmente?
YJ_: Lo que estamos haciendo es darle forma a una alternativa real para el 2027. No es algo que surja de un día para el otro; hace 10 años que venimos caminando, escuchando y construyendo junto a cada vecino, porque entendemos que una propuesta política seria no se arma en un escritorio: se arma en la calle, con la gente que nació acá y con la que nos elige cada día para vivir.
Eje central: Transformación de la matriz productiva.
P_: Mencionás que el eje es la transformación productiva. ¿Cómo se traduce eso para el vecino común?
YJ_: Significa dejar de ser un pueblo de paso para convertirnos en un destino turístico y un polo productor. Tenemos las aguas termales, el arte rupestre y la cercanía al Paso Pichachén; recursos que hoy están dormidos. Nuestra propuesta busca profesionalizar la gestión municipal para transformar el recurso público en inversión productiva.
Queremos que El Huecú genere su propio empleo genuino y deje de depender exclusivamente de lo que envían desde la provincia.
Educación y Transición Generacional
P_: Para ese cambio de matriz se necesita formación. ¿Cómo planean abordar ese desafío?
YJ_: Ese es el otro pilar: la revolución del conocimiento. El proyecto incluye Casas de Estudio, Escuelas de Oficios y convenios Universitarios. Queremos que nuestros jóvenes se profesionalicen en turismo, en energías limpias o en producción sin tener que irse. Estamos construyendo una transición generacional donde la juventud asuma su rol como arquitecta de un nuevo destino. El empleado municipal será la columna vertebral de esto, dignificado y capacitado para este nuevo modelo de pueblo.
La moraleja de la Ruta 21
P_: Es imposible hablar de producción sin hablar de infraestructura. ¿Cuál es la postura del espacio hoy?
YJ_: La postura es de reclamo firme. La Ruta 21 es una decisión política de abandono. Es la gran paradoja neuquina: ver los récords de Vaca Muerta mientras nuestro pueblo espera décadas por el asfalto. Nuestra construcción política tiene como eje gestionar con fuerza técnica y política lo que nos corresponde por derecho. No vamos a dejar de caminar hasta que El Huecú tenga la infraestructura que merece.
Participación ciudadana: ¿Cómo sumarse al proyecto?
P_: ¿Cómo puede el vecino que quiere aportar ideas o sumarse a este equipo de trabajo acercarse al espacio?
YJ_: Estamos convencidos de que el Plan de Gobierno debe ser participativo. Por eso, hemos habilitado canales directos para que cada vecino, productor o joven profesional acerque sus inquietudes y proyectos. Tenemos pensado organizar mesas de debate para que las ideas surjan de la propia comunidad.
"No estamos pidiendo un voto, estamos invitando a los vecinos a que seamos los propios arquitectos del cambio. El Huecú que soñamos lo construimos escuchándonos", concluyó Jara.
"Estamos construyendo la alternativa que El Huecú necesita: con los pies en el territorio y la mirada en el futuro", remató.
