La actual senadora y exministra de Seguridad vuelve a estar en el centro de la controversia. Un video recientemente reflotado pone de manifiesto lo que muchos analistas califican como una "plasticidad ideológica" extrema: su preocupación pública por la industria del neumático contrasta drásticamente con su rol actual en el Congreso y su respaldo a las políticas de la gestión vigente.


El peso del pasado y los casos judiciales

El historial de la legisladora no pasa desapercibido para los sectores de derechos humanos y movimientos sociales. Se le recuerda como la máxima autoridad de seguridad durante episodios críticos que marcaron la agenda nacional:

Casos Maldonado y Nahuel: Su gestión quedó ligada a las intervenciones de fuerzas federales en el sur que terminaron en tragedias.

Represión y protesta social: Se le atribuye la responsabilidad política en incidentes de violencia institucional, como el caso de Pablo Grillo, cuya integridad física se vio gravemente comprometida durante operativos de control.

De las redes al recinto: La crisis de FATE y la Reforma Laboral

El punto de mayor fricción hoy reside en la aparente desconexión entre sus declaraciones pasadas y sus acciones legislativas presentes. Mientras que en registros de archivo se la ve defendiendo la producción nacional y el empleo, hoy se la señala como una de las arquitectas y defensoras de la Reforma Laboral de la Libertad Avanza.

La realidad del sector neumático:
La reciente noticia del cierre de la planta de FATE, que ha dejado a casi mil familias sin sustento, ha reavivado las críticas. Para sus detractores, existe una responsabilidad directa entre el marco legal impulsado por la Senadora y la facilidad con la que las grandes industrias están ejecutando despidos masivos o cierres definitivos.

Punto de debate: La crítica principal apunta a lo que denominan "oportunismo político": la capacidad de adaptar el discurso según el rol que le toque ocupar —ya sea como opositora o como aliada del oficialismo—, mientras que, en la práctica, las consecuencias recaen sobre el sector trabajador.

Contexto de una crisis que se profundiza

La situación de FATE es vista por muchos como el primer gran síntoma de una reforma que, lejos de generar empleo, parece estar facilitando la salida de capitales y el achicamiento de las estructuras productivas. En este escenario, la figura de Bullrich se consolida como el blanco predilecto de quienes ven en su apoyo a estas medidas una contradicción insalvable con su supuesta preocupación por el bienestar de los argentinos.