En el marco de la apertura de sesiones ordinarias, el presidente Javier Milei defendió la expansión de la actividad minera como motor económico. Tras los recientes avances legislativos, el mandatario comparó el modelo local con el chileno y fustigó a la oposición por frenar el despliegue del sector. "La minería se desplegará por toda la Cordillera generando cientos de miles de puestos de trabajo", anticipó Milei. No obstante, no está claro el impacto que pueda tener sobre nacientes de agua y glaciares generados a partir de la contaminación que suele provocar la minería.
Con el impulso político que le otorgó la reciente sanción de las reformas laboral y penal juvenil, el presidente Javier Milei utilizó el estrado del Congreso para trazar una ambiciosa hoja de ruta sobre la explotación de recursos naturales. El Jefe de Estado puso el foco en la región cordillerana, asegurando que su desarrollo es la llave para transformar el mercado de trabajo en Argentina.
El mandatario sostuvo que la actividad minera tiene el potencial de extenderse a lo largo de toda la Cordillera de los Andes, lo que derivaría en la generación masiva de puestos de trabajo. En su alocución, Milei planteó dos metas en cuanto al impacto laboral:
·Inicialmente, proyectó que el despliegue del sector generaría cientos de miles de empleos en el corto y mediano plazo.
·Posteriormente, elevó la apuesta al afirmar que, bajo un marco normativo eficiente, la Cordillera podría aportar hasta un millón de puestos de trabajo reales.
El espejo chileno y la crítica a la oposición
Durante su discurso, el Presidente realizó una comparación directa con la industria minera de Chile, señalando que el éxito del país vecino no es una "hazaña", sino el resultado de hacer las cosas de manera correcta. En este punto, dirigió duras críticas hacia los sectores legislativos que se oponen a su agenda de reformas:
«Si no fuera por cavernícolas como ustedes e hiciéramos las cosas (...) como las hace Chile, la Cordillera nos daría un millón de puestos de trabajo reales y no cosas inventadas en el sector público para tapar las atrocidades en materia de empleo».
Para el Ejecutivo, la minería representa la alternativa frente al empleo estatal, al que calificó como una herramienta para ocultar las deficiencias del mercado laboral actual. Con este anuncio, el Gobierno busca sentar las bases para una nueva etapa de inversiones extractivas que aprovechen el potencial geológico del país.
