Durante su disertación de este martes por la mañana en el auditorio del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba), en un encuentro organizado por el Banco de Valores (VALO), el presidente Javier Milei ratificó los lineamientos de su plan de estabilización financiera. Ante un público compuesto por referentes del sector bursátil, el jefe de Estado descartó cualquier flexibilización en el plano fiscal y aseguró que mantendrá un estricto torniquete sobre la emisión para consolidar la desaceleración de los precios.
El mandatario, que fue presentado por el titular de la entidad bancaria, Juan Ignacio Nápoli, aprovechó el escenario para fustigar la cobertura de los medios de comunicación y marcar distancias con las políticas de mercado aplicadas durante el gobierno de Cambiemos.
El frente monetario y la salida del cepo cambiario
En materia macroeconómica, el presidente vinculó el comportamiento de los rendimientos financieros con la firmeza de la política monetaria oficial, destacando el freno a la impresión de billetes implementado desde el inicio de su administración.
El esquema financiero expuesto por el Ejecutivo contempló las siguientes definiciones:
·Estrategia antiinflacionaria: “No vamos a ceder ni un ápice en la lucha contra la inflación. Recién en 2024 pudimos frenar la emisión de dinero. Nuestra convicción es seguir apretando. Y eso impacta en la tasa de interés nominal”, argumentó.
·Flexibilización de restricciones: Milei defendió la administración del mercado de divisas, asegurando que ya se desmanteló el 95% de las regulaciones del cepo cambiario. Asimismo, detalló que si el Banco Central no hubiera absorbido unos 8.500 millones de dólares en lo que va del año, el valor técnico de la divisa se ubicaría en torno a los $1.100.
·Proyección de crecimiento: A pesar de los reclamos sectoriales por la velocidad de la reactivación, el libertario insistió en que la combinación de superávit fiscal, apertura externa y desregulaciones estructurales posicionan al país en las puertas de una fuerte expansión.
Duras críticas al periodismo y herencia regulatoria
Fiel a su estilo discursivo, el líder del Ejecutivo planteó una metáfora sobre un hipotético observador extranjero para contrastar las estadísticas oficiales con las crónicas periodísticas, atribuyendo el tono crítico de las señales televisivas a una presunta "abstinencia de pauta oficial".
Por otra parte, Milei focalizó sus cuestionamientos en dos normativas heredadas y promovidas durante el mandato de Mauricio Macri, calificándolas como atentados directos contra el derecho de propiedad privada:
·Ley de Alquileres: El mandatario sostuvo que dicha legislación buscaba perjudicar a los locadores pero terminó encareciendo los contratos informales y afectando a las familias de menores recursos. Tras su derogación, aseguró que la oferta inmobiliaria se duplicó y los valores en términos reales sufrieron una contracción del 30%.
·Ley de Góndolas: Definida por el presidente como una "aberración" orientada al control de precios y a la intervención de los márgenes comerciales de las grandes superficies.
Recordó que la fiscalización posterior de esta norma por parte de militancia kirchnerista provocó desabastecimiento, concluyendo que al liberar los rendimientos corporativos y abrir la economía se generará una oportunidad de desarrollo sin precedentes.
