La Dirección del ente modificó los escalafones de agentes selectos a sueldos de 6 millones, quebrando los convenios de antigüedad y formación académica. Familiares de directivos y funcionarios de primera línea, entre los beneficiados.
La interna dentro de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) atraviesa horas de máxima tensión. Una resolución administrativa firmada el pasado lunes por el director general del organismo, Andrés Vázquez, convalidó la recategorización masiva de 246 agentes hacia los peldaños salariales y jerárquicos más codiciados de la estructura fiscal. La medida desató una ola de indignación entre las bases operativas, que denuncian un atropello explícito a las pautas de carrera, mérito y formación universitaria contempladas en el convenio colectivo de trabajo.
Al tratarse de un ente autárquico que trasciende los mandatos presidenciales, los puestos jerárquicos son altamente codiciados por su estabilidad y su volumen económico. En el rango superior de la pirámide, los haberes mensuales netos promedian los $6 millones de pesos, combinando un salario básico cercano a los $1,9 millones con un millonario adicional variable por el fondo de jerarquización institucional, el cual puede trepar hasta los $4 millones de pesos.
Los nombres de la polémica y el quiebre de las normativas
La nómina aprobada por la dirección encendió las alarmas de los sindicatos debido a la falta de antecedentes y titulaciones requeridas que justifiquen saltos de hasta 12 escalafones de una sola vez:
El factor parentesco en Aduana: En el sector aduanero (donde las categorías decrecen del 1 al 15), se destaca la promoción de Nicolás Andrés Velis al codiciado Grupo 3. El beneficiado es hijo del actual director de la Aduana, José Andrés Velis. Los trabajadores denuncian que "Junior" carece de título de grado (lo que normativamente le impediría superar el Grupo 7) y posee escasa antigüedad, habiendo ingresado en el ciclo de la gestión anterior.
Privilegios en la DGI: En el ala impositiva, las jerarquías operan a la inversa (siendo la 26 la superior). Allí resalta la figura de Yael Bialostozky, actual vocera del Ministerio de Economía, quien fue ascendida a la máxima categoría posible (Grupo 26), obviando la recomendación convencional de no avanzar más de dos niveles por resolución. Ante la polémica, desde el Palacio de Hacienda argumentaron que la suba convalida sus responsabilidades al frente del Equipo de Enlace de Comunicación Estratégica.
Nexos políticos: También accedió al Grupo 26 el abogado Juan Ignacio Waissman. Si bien cuenta con trayectoria en la administración pública, los empleados señalan que hace años no cumple funciones operativas allí, desempeñándose actualmente como asesor de Karina Milei en la Secretaría General de la Presidencia. En una situación similar de rápido ascenso se encuentran las abogadas Mariela Andrea Perugini (Grupo 25) y Aixa Granara (Grupo 22), ambas vinculadas a la órbita de segundas líneas del Ministerio de Economía.
Conducción cruzada y "autoascensos"
Los gremios informáticos filtraron que la confección del listado estuvo bajo la supervisión de la asesora clave Karina Venier y la directora de Recursos Humanos, Guadalupe González. Esta última figura también quedó encuadrada en los beneficios con la categoría máxima (Grupo 26), aunque en su entorno defienden su idoneidad por su rol de actuaria y años de servicio. Sin embargo, los cuestionamientos alcanzaron a Daiana Soledad Venier (hermana de la asesora), quien fue promovida al Grupo 22 a pesar de no haber completado sus estudios universitarios. Cabe recordar que, en enero, el titular de ARCA ya había quedado en el centro del debate tras nombrar a su propia pareja, María Eugenia Fanelli, en una subdirección metropolitana clave.
"Vos laburá. A ellos le suben el grupo"
Mientras la cúpula de ARCA optó por el silencio ante las consultas periodísticas, los pasillos de las sedes centrales amanecieron tapizados de folletos de protesta con leyendas irónicas dirigidas a los trabajadores rezagados: "Vos laburá. A ellos le suben el grupo".
Por su parte, el gremio UpsAfip emitió un comunicado de fuerte rechazo donde catalogó la medida de "discrecional" e "injusta":
"La carrera administrativa no es un botín. Se han asignado subas de escalafón premiando el amiguismo por encima del mérito, resultando inadmisible para el resto de los compañeros que día a día sostienen una recaudación que lleva doce meses en caída libre", fustigó la cúpula sindical.
