
Un informe del área de Cibercrimen determinó que el activo digital estuvo bajo control privado absoluto antes de su difusión. Además, la Justicia detectó contactos directos entre el mandatario y los promotores de la divisa horas antes de la maniobra.
BUENOS AIRES – El expediente judicial que investiga la presunta maniobra fraudulenta detrás del lanzamiento de la criptomoneda $Libra sumó este miércoles un elemento de prueba determinante. Un peritaje tecnológico elaborado por el cuerpo de especialistas en Cibercrimen de la Policía Federal Argentina (PFA) concluyó que el código de programación del activo digital no era de acceso público al momento de ser promovido por el presidente Javier Milei, un dato técnico que debilita los argumentos esgrimidos por el Poder Ejecutivo.
De acuerdo con el documento pericial, la totalidad de las mil millones de unidades emitidas de la divisa se encontraban bajo el "control primario absoluto" de un único operador anónimo. Los peritos constataron además que el token no figuraba listado en ninguna plataforma de intercambio centralizada, lo que refuta la línea de defensa del mandatario, quien había argumentado que incentivó el uso de una herramienta financiera de circulación libre, a pesar de haber difundido un contrato de identificación alfanumérico que había sido creado apenas 23 minutos antes del posteo oficial.
Las comunicaciones con el entorno y las operaciones en Texas
La recolección de pruebas avanzó también sobre el análisis de las comunicaciones telefónicas del empresario Mauricio Novelli. Los registros del dispositivo móvil arrojan que el jefe de Estado mantuvo conversaciones directas con el lobista en los momentos inmediatamente anteriores y posteriores a la publicación en redes sociales, un posteo que posteriormente fue eliminado de las plataformas de comunicación oficiales.
Durante el transcurso de esas llamadas, las geolocalizaciones ubicaron a Novelli en el estado de Texas, Estados Unidos, compartiendo el espacio físico con Hayden Davis, sindicado como el responsable principal del equipo técnico a cargo de la billetera digital que concentraba la emisión fundacional del proyecto criptográfico. Tras el avance de la causa, el referente local prestó declaración ante las autoridades competentes, oportunidad en la que descartó ser el responsable principal de las anomalías detectadas y aseveró que el Presidente interactuaba de forma telefónica con intermediarios que actuaban bajo su representación directa para coordinar los pasos a seguir.
Indicios de un millonario acuerdo publicitario
Uno de los hallazgos más complejos derivados del análisis de los expertos informáticos radica en la recuperación de un archivo de imagen con tipografía difusa. Según se desprende del informe técnico, el material recuperado alude a un presunto convenio económico por un monto de 5 millones de dólares, el cual habría tenido como finalidad pautar o condicionar el comportamiento y las intervenciones del mandatario en sus perfiles virtuales para impulsar la cotización del token.
En sus conclusiones finales, los especialistas forenses remarcaron que con anterioridad a las 21:40 de la jornada del lanzamiento, toda la información técnica indispensable para realizar transacciones u obtener el criptoactivo dependía de manera exclusiva del núcleo cerrado de los creadores de la iniciativa. Al no estar disponible en los mercados formales de divisas virtuales, la comunidad de usuarios se encontraba en una situación de dependencia absoluta de los datos privados compartidos inicialmente, configurando el escenario bajo sospecha de estafa masiva que hoy tramita ante la Justicia.
