
El gobernador Rolando Figueroa presentó el balance de los primeros mil días de gestión y destacó la decisión política que tiene como premisa: convertir los recursos que genera Vaca Muerta en obras, servicios, producción y oportunidades para el presente y para las próximas generaciones. “Los cambios requieren esfuerzo y planificación, no surgen por magia ni por oportunismo electoral”, afirmó.
El gobernador Rolando Figueroa presentó este martes un balance de los primeros 1.000 días de gestión y puso el foco en uno de los principales ejes de su administración: transformar los recursos que genera Vaca Muerta en infraestructura y condiciones de desarrollo para toda la provincia. Bajo la consigna “1.000 días, 1.000 razones, 1.000 obras”, destacó que Neuquén tendrá hacia finales de 2026 unas 1.075 obras financiadas solo por el Gobierno provincial. “Los cambios requieren esfuerzo y planificación, no surgen por magia ni por oportunismo electoral”, sostuvo y agregó: “Hay que manejar la provincia de forma eficiente, hay que sentirla”.
La estrategia, explicó, parte de una decisión política: utilizar los recursos provenientes de la explotación hidrocarburífera para construir infraestructura que permita sostener el crecimiento y, al mismo tiempo, diversificar la matriz económica.
Figueroa remarcó que Neuquén recibe el 13 por ciento de lo que genera cada barril de petróleo, mientras que una parte de esos recursos se distribuye entre el Estado nacional y otras provincias. “Sobre un barril de petróleo para exportación, aproximadamente a Neuquén le queda el 13 por ciento. El 17 por ciento se queda el Estado nacional, y el 10 por ciento va al resto de las provincias argentinas sin ningún costo, sin que hagan nada”, explicó el gobernador.

Para la gestión provincial, ese porcentaje no constituye solamente un ingreso corriente, sino una herramienta para generar las condiciones que permitan sostener el desarrollo futuro. “Con el 13 por ciento, Neuquén tiene que generar toda la sustentabilidad social para que este círculo sea virtuoso”, sostuvo Figueroa.
En ese sentido, la obra pública ocupa un lugar central. Rutas, agua, saneamiento, infraestructura educativa, salud, vivienda y obras destinadas a fortalecer las distintas localidades forman parte de una planificación que busca acompañar el crecimiento poblacional y productivo de la provincia.
“Más de 70 nuevos neuquinos llegan todos los días. Son alrededor de 30 mil personas al año, es como otro Chos Malal que se suma”, comparó el gobernador para dimensionar el crecimiento y la necesidad de infraestructura.
El gobernador destacó que la provincia avanza con un ambicioso plan vial que contempla 1.000 kilómetros de nuevas rutas y la repavimentación de otros 650 kilómetros. Se trata de una infraestructura que apunta a mejorar la conectividad de Vaca Muerta y reducir los costos asociados al crecimiento de la actividad.
A esto se suman los 100.000 metros cuadrados de escuelas, dentro de los cuales se encuentran 10 nuevos edificios destinados a escuelas técnicas; 21.000 estudiantes becados; y 30 mil soluciones habitacionales a través del plan Neuquén Habita.
“Todo esto de monetizar diferente el subsuelo, trabajarlo y ver qué tienen que pagar, fue una decisión política”, expresó Figueroa, al explicar que detrás de las obras existe una nueva manera de administrar los recursos que genera la actividad hidrocarburífera.
La estrategia no se limita a la infraestructura vinculada directamente con el petróleo y el gas. El objetivo planteado por el Gobierno provincial durante estos 1.000 días de gestión -que se cumplieron el pasado 4 de septiembre- es utilizar los recursos de Vaca Muerta para generar nuevas actividades económicas y ampliar las posibilidades productivas de Neuquén.
En esa dirección, la Provincia impulsa proyectos de infraestructura hídrica destinados a ampliar la superficie bajo riego.
En este sentido, Figueroa explicó que se trabaja junto con las operadoras para realizar pruebas productivas sobre tierras vinculadas a la actividad hidrocarburífera. La intención es determinar qué cultivos pueden desarrollarse en esas superficies y avanzar con una matriz agrícola y ganadera vinculada al crecimiento de Vaca Muerta.
“Estamos poniendo en marcha la provincia y estamos exigiendo lo que corresponde”, sostuvo el gobernador. Destacó la importancia de utilizar los recursos actuales para generar nuevas fuentes de producción y empleo.
Durante su exposición, Figueroa insistió en que la magnitud del proceso exige planificación y trabajo sostenido. Dijo que no se debe creer que “las cosas son fáciles y surgen de la magia”, y señaló que detrás del crecimiento de Vaca Muerta existe una estructura de planificación, infraestructura, servicios y decisiones de gobierno.
“Acá no llegan, se ponen el mameluco y ya trabajan en el petróleo. Requiere formación, por eso creamos el Instituto Vaca Muerta”, señaló.
En ese sentido, destacó el trabajo de las distintas áreas del Gobierno provincial para ordenar las cuentas, definir prioridades y orientar los recursos hacia las necesidades de la población.
El mandatario vinculó esta planificación con una mirada que trasciende el calendario electoral. “No estamos enfocados en las elecciones, sino en construir Neuquinidad con todos y trabajar por las próximas generaciones”, sostuvo.
Para Figueroa, el desafío consiste en decidir qué provincia se quiere dejar a las próximas generaciones. “¿Qué le vamos a dejar al que viene?”, planteó, y ratificó el proceso como “un desafío generacional”, antes que como un objetivo sectorial o partidario.
La gestión también busca que la infraestructura acompañe una transformación económica más amplia. La planificación hacia 2030 y la mirada hacia 2050 incorporan el crecimiento de Vaca Muerta, la expansión del gas natural licuado, la producción agrícola y ganadera, el turismo, la conectividad y el desarrollo de nuevas actividades.
En este esquema, el concepto de sustentabilidad social adquiere una dimensión central: que los recursos no renovables se traduzcan en infraestructura, educación, producción, servicios y oportunidades capaces de permanecer cuando esos recursos disminuyan.
“Sin sustentabilidad social no hay proyecto económico”, remarcó y agregó: “Tenemos que valorar lo que estamos logrando porque no sucede en otros lugares. Entre todos lo tenemos que defender”.
Participaron de la presentación la vicepresidenta primera a cargo de la Legislatura, Zulma Reina; los ministros jefe de Gabinete, Juan Luis Ousset, de Salud, Martín Regueiro, de Energía, Gustavo Medele y de Gobierno, Mujeres y Derechos Humanos, Jorge Tobares; las ministras de Educación, Soledad Martínez, de Juventud, Deportes y Cultura, Josefina Codermatz, de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales, Leticia Esteves y de Infraestructura, Tanya Bertoldi; el secretario del Interior, Gustavo Coatz y los intendentes.
