El intendente Claudio Larraza y su “mesa chica” ya trabajan de cara a las elecciones de 2.027. Uno de los temas álgidos del jefe comunal es la lista de concejales, dado que busca asegurar presencia en el CD para evitar quedar en minoría, como le sucedió en el actual mandato.
De esta manera, la idea es reforzar la lista de candidatos a concejales. Por un lado, aparece el tema de la presidencia del Concejo Deliberante. Daniel Vidondo cumplió con la conducción del cuerpo deliberativo y logró sancionar, en el peor momento de la gestión, todos los desembolsos para obras del ENIM. En rigor de verdad, fue el verdadero financista de la gestión.
Quienes están cerca de Larraza, aseguran que Vidondo “es el candidato para intendente para 2.031” y, en ese sentido, debería tener presencia en la localidad para no perder protagonismo. Habrá que ver si opta por continuar allí o se muda a la Legislatura provincial.
No obstante, también se trabaja empezando a delinear la lista de concejales. Uno de los nombres que suena allí, para los primeros lugares, es el de Anahí Bobadilla, referente local y reelecta como titular del MPN, lo que le da el valor agregado de traccionar votos desde el histórico partido provincial que, en 2.023, fue la principal fuerza de oposición (perdió por apenas 1.000 votos contra Comunidad).
Respecto al MPN, desde el larracismo buscan mecanismos para “seducir” esos votantes. Tanto es así que, hasta hubo acercamientos con el ex intendente Gustavo Suárez quien, le dijo al propio Rolando Figueroa que su intención era ser candidato a intendente en 2.027.
Quienes están cerca de ambos, afirman que ya hubo algunos encuentros entre Suárez y Larraza. Las negociaciones están abiertas y pendientes de definición. En pocas palabras, si Suárez no es candidato a intendente, entonces podría serlo a diputado provincial. Habrá que ver.
