
La modernización militar impulsada por el gobierno argentino encendió las alertas en el país vecino. Ante las recientes adquisiciones de aeronaves de combate y los roces diplomáticos vinculados con la soberanía en el Estrecho de Magallanes, la administración del presidente chileno José Antonio Kast puso en marcha un ambicioso paquete de inversiones estratégicas para sus fuerzas armadas, que contempla la construcción de nuevas instalaciones castrenses en el extremo austral del territorio y una actualización tecnológica proyectada hasta el año 2043.
El anuncio formal fue realizado por el ministro de Defensa chileno, Fernando Barros Tocornal, desde la base aérea de Chabunco, en la Región de Magallanes.
Durante el acto, flanqueado por la cúpula militar, el funcionario ratificó la exclusión de la cartera de Defensa del recorte presupuestario general del tres por ciento aplicado al resto del gabinete, garantizando la ejecución íntegra de los fondos correspondientes a la Ley de Financiamiento de las Capacidades Estratégicas de la Defensa Nacional.
Renovación de flota aérea, blindados y respuesta al balance regional
El plan estratégico chileno prevé la sustitución progresiva de los veteranos cazas F-5 —unidades con medio siglo de servicio— por aeronaves de cuarta o quinta generación, además del reemplazo de los helicópteros Bell UH-1H y de los aviones de transporte estratégico C-130 Hércules.
Para el año 2027 se proyecta la incorporación de nuevas unidades destinadas al patrullaje aéreo de largo alcance, vigilancia naval, apoyo antártico, sistemas de guerra electrónica y equipos no tripulados.
En el ámbito terrestre, el programa contempla la actualización tecnológica de los tanques blindados Leopard 1 y la renovación de los vehículos de transporte de tropas.
Desde el plano político y legislativo, referentes como el senador Cristián Vial advirtieron que la inacción frente a los reequipamientos de Argentina y Perú expondría al país a un período de vulnerabilidad estratégica. De este modo, la escalada en las inversiones militares redefine el escenario de disuasión y defensa en el Cono Sur.
