
En el marco de la profundización del plan de lucha contra las medidas socioeconómicas del gobierno de Javier Milei, la Confederación General del Trabajo (CGT) encabezó una concurrida marcha hacia la Secretaría de Industria de la Nación, ubicada sobre la avenida Julio A. Roca en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La movilización congregó a las principales referencias de la central obrera en un reclamo centrado en la protección del entramado productivo nacional.
Desde el escenario montado sobre un camión, la cúpula sindical exhibió una imagen de unidad encabezada por sus cotitulares Jorge Sola (Seguros), Cristian Jerónimo (Vidrio) y Octavio Argüello (Camioneros). La comitiva del Consejo Directivo Nacional incluyó además a dirigentes de peso como Héctor Daer (Sanidad), Andrés Rodríguez (UPCN), Gerardo Martínez (UOCRA), Sergio Palazzo (La Bancaria), Mario “Paco” Manrique (SMATA) y Maia Volcovinsky (Judiciales), contando también con la presencia del expresidente Eduardo Duhalde.
Cuestionamientos a las patronales y exigencia de un modelo inclusivo
El discurso central estuvo a cargo de Jorge Sola, quien apuntó de manera directa contra la pasividad de los sectores corporativos frente al contexto recesivo. El líder del Sindicato del Seguro remarcó que el movimiento obrero está asumiendo la vocación de defender la producción ante el silencio de las cámaras privadas:
"Hoy venimos a reclamar que haya un proyecto industrial que derrame sobre el servicio, el transporte y la logística; que sea federal y que incluya a todos. Queremos sentarnos en esa mesa a construir un modelo con los empresarios que tendrían que estar acá defendiendo lo que muchas veces se quejan en privado."
En el cierre de su alocución, el dirigente sindical reafirmó el perfil político de la central, sosteniendo que la salida a la crisis requiere de "solidaridad entre trabajadores a lo largo del país" bajo las premisas de la Justicia Social y la Comunidad Organizada.
Diagnóstico crítico sobre la economía y las pymes
Previo a la concentración, el Consejo Directivo de la central difundió un documento de diagnóstico sobre la coyuntura socioeconómica. En el escrito, la conducción sindical advirtió que el programa económico —supervisado por el Fondo Monetario Internacional (FMI)— está destruyendo el tejido fabril y comprometiendo la paz social.
El pronunciamiento alertó sobre un escenario de ahogamiento financiero para las pequeñas y medianas empresas generado por:
La caída drástica del consumo en el mercado interno.
El impacto del cuadro tarifario en los servicios públicos.
La presión tributaria y la escasez de líneas de crédito.
Aclarando que no se busca un esquema autárquico sino una "apertura comercial inteligente", la CGT remarcó que "ningún país se desarrolla sin industria" y denunció la existencia de una economía dual: una franja concentrada que captura la renta frente a una microeconomía lesionada por la precarización, el endeudamiento familiar y la falta de ingresos.
Plan de acción: marcha universitaria y la expectativa por la visita papal
La manifestación frente a la dependencia oficial forma parte de un esquema de protestas escalonado resuelto en la sede de la UOCRA. Como paso inmediato en el calendario de lucha, la conducción sindical ratificó su plena adhesión a la Marcha Federal Universitaria convocada para el 15 de octubre, donde marchará en conjunto con los gremios docentes, las dos CTA y movimientos sociales en defensa del presupuesto educativo.
Este conjunto de protestas servirá como antesala del escenario político que se configurará ante la histórica visita del Papa León XIV a la Argentina, prevista entre el 8 y el 11 de noviembre, donde la central obrera aguarda con expectativa los pronunciamientos del Sumo Pontífice respecto del trabajo digno y la situación social.
