El gobernador presentó en Chos Malal la planificación de obras para el Alto Neuquén, con 147 intervenciones previstas, 106 incorporadas al Presupuesto 2027 y otras 41 que tendrán continuidad. El secretario del Interior, Gustavo Coatz, destacó la decisión de explicar cómo se distribuirán los recursos y definir las prioridades cara a cara con los gobiernos locales. Esta semana continuará la ronda de encuentros con las regiones de la Confluencia y la de los Lagos del Sur.

El presupuesto provincial no es solamente una previsión de ingresos y gastos: también expresa qué modelo de provincia se quiere construir y cómo se distribuyen las inversiones entre sus localidades. Con esa premisa, el gobernador Rolando Figueroa inició en Chos Malal la presentación territorial del Presupuesto 2027, con una reunión junto a intendentes y presidentes de comisiones de fomento del Alto Neuquén para definir las prioridades de cada comunidad.

La modalidad propone una instancia de diálogo directo entre el gobierno provincial y las autoridades locales antes de elevar el proyecto a la Legislatura. La semana pasada, en la antigua capital neuquina, Figueroa expuso los lineamientos de la planificación para el norte provincial y detalló las obras previstas para el próximo año, junto con aquellas que continuarán en ejecución.

El recorrido por las siete regiones de Neuquén tendrá continuidad próximamente, con encuentros previstos esta semana con representantes de la Región Confluencia y de los Lagos del Sur. El objetivo es presentar las inversiones proyectadas en cada territorio, escuchar las demandas de los gobiernos locales y revisar las prioridades de la planificación provincial.

El secretario del Interior, Gustavo Coatz, explicó de manera didáctica el sentido de esta metodología y la importancia de que la ciudadanía comprenda qué decisiones hay detrás de las cifras presupuestarias.

“Una provincia para funcionar necesita definir el año previo cuánto dinero va a haber, cuánto se calcula y qué se va a hacer con ese dinero. Eso es presupuesto”, señaló.

Para acercar el concepto a la vida cotidiana, Coatz recurrió a una comparación con la economía familiar: así como un hogar calcula sus ingresos para decidir cuánto destinará a la alimentación, los servicios, la educación o las mejoras de la vivienda, el Estado debe anticipar sus recursos y establecer prioridades.

“Eso sería sentarse a discutir en qué vamos a gastar lo que creemos que va a ingresar. Y eso es el presupuesto”, explicó.

Sin embargo, el funcionario puso el acento en que las decisiones presupuestarias no se limitan a determinar cuánto dinero ingresa y cuánto se gasta. También permiten observar cuáles son las prioridades políticas de una gestión, qué necesidades atiende y cómo distribuye las inversiones en el conjunto del territorio.

En ese sentido, destacó la regionalización impulsada por Figueroa como una decisión orientada a reducir los desequilibrios históricos entre las distintas zonas de la provincia.

“Lo que planteó el gobernador Rolando Figueroa al principio de esta gestión es que íbamos a gobernar pensando en una provincia donde hay siete regiones y donde esas regiones tienen que crecer en forma equilibrada”, afirmó.

Coatz explicó que esa perspectiva modifica la lógica tradicional de distribución de los recursos, que podría concentrar las inversiones en las zonas con mayor densidad poblacional. Frente a ese criterio, sostuvo que el desarrollo provincial requiere atender las necesidades de las comunidades independientemente de su cantidad de habitantes.

“Esto nos obliga a pensar a la provincia como un territorio único, en donde todo tiene que crecer en forma proporcional, pero en forma equilibrada”, expresó.

La explicación se vinculó directamente con la presentación realizada en Chos Malal. Coatz destacó que, después de recorrer las distintas regiones para exponer el informe de gestión y comunicar los avances alcanzados, el gobernador volvió a encontrarse con las autoridades locales, esta vez para anticipar las obras que pretende incorporar al presupuesto del próximo año.

“Se sentó delante de los 18 intendentes del Alto Neuquén, intendentes y presidentes de comisiones de fomento, y les dijo: esto es lo que yo voy a proponer con el presupuesto para hacer en sus localidades”, relató.

La instancia permite que cada localidad conozca qué obras se proyectan para 2027, plantee necesidades pendientes y contribuya a ajustar la planificación. Para Coatz, esa dinámica también aporta transparencia, porque hace explícita la relación entre los recursos disponibles, las decisiones de gobierno y las demandas de la población.

El funcionario vinculó, además, la planificación presupuestaria con el diagnóstico de las necesidades estructurales de Neuquén. Recordó que, al inicio de la gestión, el gobierno estimó en unos 4.000 millones de dólares el déficit de infraestructura acumulado y sostuvo que, durante estos tres años, se logró reducirlo aproximadamente a 1.800 millones, a partir de obras ejecutadas y proyectadas en áreas como rutas, viviendas, gas, agua, escuelas, centros de salud y hospitales.

La presentación del presupuesto regional busca, de esta manera, mostrar no solo las obras que se realizarán, sino también el criterio con el que se decide dónde invertir y cómo avanzar en una provincia con realidades territoriales diferentes.

Las obras previstas para el Alto Neuquén

La planificación presentada en Chos Malal contempla 147 intervenciones para el Alto Neuquén: 106 fueron incorporadas al Presupuesto 2027 y otras 41 tendrán continuidad. El conjunto incluye obras viales, infraestructura sanitaria, viviendas, establecimientos educativos, servicios básicos, energía y proyectos vinculados con el desarrollo turístico y comunitario.

En materia vial, se prevé avanzar con la pavimentación de las rutas provinciales 6, 21, 26, 38, 43, 54 y 57, además de la repavimentación de la RP 26 entre el empalme con la RP 21 y Caviahue, con una inversión estimada en 11.500 millones de pesos.

Entre las intervenciones sobresalen la pavimentación de la RP 6 hasta el paso fronterizo Pichachén; el tramo de la RP 21 entre Loncopué y El Huecú, con un presupuesto de 8.000 millones de pesos, y su continuidad hacia El Cholar. También se proyectan trabajos en la RP 43, entre Las Ovejas y Varvarco, y en la RP 54 hasta Manzano Amargo, junto con mejoras en sectores de las rutas 38 y 57.

La agenda vial incorpora, además, la pavimentación desde El Alamito hasta Tricao Malal, a través de Villa Curí Leuvú. Para ese corredor ya se encuentran en ejecución los proyectos ejecutivos correspondientes a tramos de las rutas 43, 41 y 42. A estas intervenciones se suma la construcción de un nuevo puente sobre el arroyo La Bodega, en Las Ovejas.

En salud, se destacan el nuevo hospital de Las Ovejas y las ampliaciones de los hospitales de Chos Malal, El Cholar —con obras en la guardia— y Tricao Malal. También están previstos nuevos centros de salud en Andacollo, Chos Malal, Guañacos, Huinganco y Varvarco.

El acceso al agua potable y al saneamiento constituye otro de los ejes de la planificación. Se contemplan sistemas cloacales para Huinganco y Taquimilán, una planta potabilizadora en Caviahue-Copahue, ampliaciones del sistema de agua potable de Chos Malal y obras para el tratamiento de líquidos cloacales en distintas localidades.

En materia habitacional, el plan incluye 202 lotes proyectados en Andacollo, 132 en Loncopué y 41 lotes con servicios en el barrio Riscos Bayos de Las Ovejas. También se prevén programas de vivienda en Chos Malal, El Cholar, El Huecú, Los Miches, Tricao Malal y otras localidades de la región.

La infraestructura educativa contempla intervenciones en escuelas primarias de Butalón Norte, Colipilli, El Alamito, Los Guañacos, Charra Ruca, Loncopué, Varvarco y Villa Curí Leuvú. A ello se suman nuevos edificios educativos para Chos Malal y Los Miches.

En energía, se proyecta la interconexión en 33 kilovoltios de la central hidroeléctrica Nahueve y la primera etapa del cierre del Anillo Norte, mediante líneas de alta tensión. El tendido previsto alcanzará los 160 kilómetros entre Las Lajas y Chos Malal. También se incluyen trabajos relacionados con el servicio eléctrico de Las Ovejas y el sistema energético de Coyuco Cochico.

Por último, la planificación incorpora obras orientadas al turismo y al uso comunitario del espacio público, como paseos costeros, miradores, senderos y centros comerciales y recreativos, además de intervenciones en el entorno del Domuyo y del parque Colomichicó.

Con la presentación del Alto Neuquén como primer paso, el Ejecutivo provincial busca exponer cómo se traducirán las prioridades regionales en el presupuesto del próximo año. La continuidad de los encuentros con la Confluencia y los Lagos del Sur permitirá avanzar en esa misma metodología, con las autoridades locales como interlocutoras de una planificación que procura distribuir las inversiones de acuerdo con las necesidades de cada región.