
La Cámara Federal de San Martín ratificó la medida dispuesta en primera instancia contra Orlando Canido y la firma Refres Now S.A. La investigación fiscal pone la lupa sobre declaraciones juradas engañosas, presuntos pasivos simulados y transacciones con distribuidores no confiables.
El frente judicial que enfrenta la cúpula directiva de la marca de gaseosas Manaos sumó un nuevo revés. La Cámara Federal de Apelaciones de San Martín confirmó el procesamiento del empresario Orlando Canido y de la sociedad anónima Refres Now S.A. en el marco de una causa que investiga presuntas maniobras de evasión tributaria agravada.
El fallo ratificó en todos sus términos la resolución dictada en julio pasado por el Juzgado Federal N.° 3 de Morón. Con esta decisión, la Justicia dejó firmes los embargos preventivos por $250 millones trabados individualmente sobre los bienes de Canido y sobre el patrimonio de la firma embotelladora, al tiempo que dispuso que el empresario continúe en libertad mientras se sustancie la investigación penal.
Las inconsistencias fiscales y el préstamo de $650 millones bajo la lupa
El expediente se originó tras denuncias del Ministerio Público Fiscal y de la ex AFIP —actual Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA)— por supuestas irregularidades en la liquidación del Impuesto a las Ganancias, el Impuesto al Valor Agregado (IVA) e Impuestos Internos en múltiples períodos fiscales.
Entre las maniobras más complejas analizadas por los peritos contables destaca un presunto préstamo por $650 millones declarado por la firma. La hipótesis fiscal sostiene que la operación buscó justificar incrementos patrimoniales mediante la “simulación de un pasivo” sin movimientos de dinero reales. Aunque Canido argumentó que los fondos fueron entregados en efectivo por un tercero —identificado en el expediente como Lorenzo Pizzo—, los cruces sistémicos revelaron que dicha persona no habría contado con la capacidad económica suficiente para otorgar el crédito.
De forma complementaria, los sabuesos de ARCA cuestionaron la trazabilidad de operaciones mayoristas por más de $10.000 millones e identificaron inconsistencias en la facturación con 80 distribuidores, de los cuales 39 figuraban formalmente en las bases de contribuyentes no confiables.
Cabe precisar que respecto de ciertos tramos denunciados correspondientes a los ejercicios 2017 y 2018, la Justicia dictó el sobreseimiento por prescripción al aplicar la ley penal más benigna tras las modificaciones en los pisos de punibilidad tributaria.
Crecimiento empresarial en medio del proceso penal
El avance de las actuaciones judiciales se da en paralelo con el proceso de consolidación de Canido en el mercado de bebidas sin alcohol. Durante julio de 2025, el empresario concretó la compra de las marcas Cunnington y Neuss tras un desembolso de u$s 74 millones, operación que, según sus propias declaraciones públicas, se saldó “en efectivo y al contado”.
Desde el ámbito tribunalicio remarcaron que la confirmación del procesamiento constituye una etapa de avance en la instrucción y no equivale a una sentencia condenatoria definitiva, la cual quedará supeditada a las posteriores instancias del juicio.
