Este domingo por la tarde, el operativo de emergencia desplegado en las costas de Plottier logró localizar los restos de Santiago, el adolescente de 17 años que se encontraba desaparecido desde el pasado 1 de enero. El cuerpo fue hallado alrededor de las 13:45, flotando en el cauce a unos 2.000 metros de distancia del punto donde fue visto por última vez.
Dinámica del hallazgo y operativo
Los especialistas explicaron que el hallazgo se produjo de manera fortuita durante las tareas de rastrillaje superficial y subacuático. Se estima que el cuerpo estuvo retenido en el fondo del río por algún obstáculo natural y que el constante movimiento de embarcaciones y el trabajo de los buzos ayudaron a que finalmente saliera a la superficie y fuera arrastrado por la corriente aguas abajo.
En el despliegue participaron múltiples fuerzas de seguridad y rescate, coordinadas para cubrir un radio extenso que llegó hasta la confluencia de los ríos:
·Bomberos de la Policía y Voluntarios: Realizaron inmersiones sistemáticas.
·Prefectura Naval Argentina: Aportó unidades náuticas para el control del cauce.
·Defensa Civil de Plottier y Secretaría de Riesgos: Colaboraron con embarcaciones y personal de apoyo.
El origen de la tragedia: un rescate heroico a medias
El incidente ocurrió el mediodía de Año Nuevo en la zona de La Herradura. Según testimonios recolectados durante la investigación, Santiago y otro menor de 13 años se lanzaron al agua en un sector no señalizado y fuera de la zona de protección.
Un bañista que escuchó los gritos de auxilio —que inicialmente fueron opacados por el volumen de la música en la costa— logró lanzarse al río y rescatar al más pequeño de los jóvenes. Sin embargo, debido al agotamiento físico y la fuerza de la corriente del Limay, no pudo alcanzar a Santiago antes de que este fuera arrastrado.
Advertencia oficial sobre el uso del río
Tras el desenlace, las autoridades locales de Plottier fueron enfáticas: la ciudad no posee balnearios habilitados para el baño.
"El río Limay presenta riesgos extremos como pozones y corrientes impredecibles. Los puestos de guardavidas en la zona cumplen un rol preventivo y no de vigilancia permanente en áreas no autorizadas", recordaron desde el municipio.
El servicio de seguridad de playa en el sector de La Herradura comienza habitualmente a las 15:00 horas, por lo que al momento del accidente (12:30 horas) no había personal en los puestos de control. Este trágico evento vuelve a poner en el centro del debate la importancia de respetar las zonas prohibidas para el ingreso al agua.
