En un hecho que ha provocado una profunda tristeza en la Comarca Andina, un siniestro vial terminó con la vida de Adolfo Marriezcurrena. El hombre, quien residía y trabajaba en la zona de Puerto Patriada, había pasado las últimas horas ayudando activamente a los brigadistas en el combate contra el fuego antes de encontrar la muerte en el asfalto.
Del frente de fuego al fatal accidente
Marriezcurrena no fue un testigo pasivo de los incendios que asolan a Epuyén y El Hoyo. Según allegados, colaboró codo a codo con las dotaciones oficiales, aportando herramientas y apoyo logístico para frenar el avance de las llamas. Sin embargo, ante la peligrosidad que tomó el incendio en el camping donde se desempeñaba, decidió resguardarse y emprender viaje hacia El Bolsón.
El accidente se produjo cerca de las 05:40 de la madrugada, en el kilómetro 1910 de la Ruta 40, a la altura de Las Golondrinas. Por causas que la justicia intenta establecer, su vehículo colisionó frontalmente contra un automóvil que circulaba en sentido opuesto con destino a Trelew.
El saldo del siniestro y una imagen conmovedora
El impacto resultó fatal para el colaborador de forma instantánea. En el otro rodado involucrado, una pareja sufrió heridas de diversa consideración; uno de sus integrantes permanece en estado grave bajo atención médica intensiva.
Un detalle que conmovió a los rescatistas y transeúntes fue el hallazgo de la mascota de la víctima. El perro de Marriezcurrena, que viajaba con él en la evacuación, resultó ileso y permaneció custodiando el cuerpo de su dueño hasta que intervinieron las fuerzas de seguridad.
Investigación en curso
La Fiscalía ha tomado cartas en el asunto, ordenando una serie de diligencias para reconstruir la mecánica del choque. Entre las medidas dispuestas se encuentran:
·Peritajes accidentológicos en el lugar.
·Análisis de cámaras de seguridad de la zona.
·Recopilación de testimonios de personas que circulaban por la ruta en ese horario.
Este fallecimiento se suma al clima de desolación que atraviesa la región, marcada por la pérdida de bosques y viviendas, sumando ahora una pérdida humana vinculada indirectamente a la catástrofe ígnea.
