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El inicio de 2026 trae consigo una actualización en los montos de la Prestación por Desempleo administrada por la ANSES. Sin embargo, los nuevos valores fijados por el gobierno de Javier Milei han generado preocupación debido a la profunda brecha que mantienen con el costo de vida real en Argentina. Con un tope máximo establecido en $341.000 para el mes de enero, el beneficio se posiciona hoy como un recurso que apenas alcanza para cubrir una fracción de las necesidades básicas de un hogar.

Un beneficio por debajo de la indigencia

La realidad de los números oficiales marca un escenario complejo para los trabajadores que pierden su empleo formal. Según datos del INDEC correspondientes al cierre de 2025 y principios de 2026, la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que define la línea de indigencia para una familia tipo, oscila entre los $566.000 y $578.000. Esto significa que el subsidio máximo de ANSES no llega a cubrir siquiera el costo mínimo de alimentación para un grupo familiar.

La situación es aún más crítica si se compara con la Canasta Básica Total (CBT), que establece la línea de pobreza al incluir gastos en vestimenta, transporte, salud y educación.

Con una CBT que supera los $1.257.000, el subsidio por desempleo representa apenas una cuarta parte de lo necesario para que una familia no sea considerada pobre en la Argentina actual.

Requisitos y condiciones de acceso

Este apoyo económico está dirigido exclusivamente a trabajadores que hayan perdido su puesto por despido sin causa, finalización de contrato o cierre de la actividad. El monto final que percibe cada beneficiario se calcula tomando el 75% del mejor salario promedio del último semestre trabajado, siempre condicionado al tope de $341.000.

Las condiciones para acceder varían según el historial laboral del solicitante:

·Personal permanente: Se requiere acreditar un mínimo de seis meses de aportes en los tres años previos al cese laboral.

·Trabajadores eventuales o de temporada: Deben haber trabajado más de 90 días en el último año y menos de 12 meses en los últimos tres.

·Sector construcción: Se exigen al menos ocho meses de aportes en los dos años anteriores a la finalización de la obra.

Cobertura integral y calendario

A pesar de la insuficiencia del monto monetario, el programa garantiza la continuidad de derechos fundamentales durante el periodo de desempleo. Los beneficiarios mantienen el acceso a su obra social, el cobro de asignaciones familiares y el cómputo de los meses de percepción como tiempo de servicio para la jubilación. Además, se otorga la tarifa social para el uso del transporte público a través de la tarjeta SUBE.

La ANSES informó que los desembolsos de enero comenzarán el día 23, organizados según la terminación del documento de identidad del beneficiario. Cabe recordar que la prestación no es automática, sino que requiere una solicitud y evaluación individual previa por parte del organismo previsional.