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La tragedia ocurrida este lunes en las playas de Mar del Plata, Mar Chiquita y Santa Clara del Mar, con un saldo de una víctima fatal y 35 heridos, ha puesto bajo la lupa un fenómeno poco frecuente en la región: el meteotsunami. A diferencia de los tsunamis convencionales, su origen no se encuentra en las profundidades de la tierra, sino en las variaciones de la atmósfera.

El origen del fenómeno: Aire vs. Agua

Mientras que un tsunami tradicional es producto de un sismo o desplazamiento de placas tectónicas, el meteotsunami (o tsunami meteorológico) se genera por oscilaciones bruscas en la presión atmosférica.

Este proceso ocurre cuando tormentas severas, frentes fríos o ráfagas de viento intensas viajan a una velocidad similar a la de las ondas marinas, transfiriendo energía al océano. Al llegar a zonas costeras poco profundas o bahías con formas geográficas específicas, el agua se retira para luego regresar con un efecto amplificado, transformándose en una ola de gran poder destructivo.

Geografía y vulnerabilidad

El impacto de este lunes demostró la peligrosidad de este evento en zonas de recreación. Los expertos señalan que:

·Amplificación local: Las bahías y puertos actúan como "cajas de resonancia" que aumentan el tamaño de la ola.

·Frecuencia global: Aunque son comunes en el Mediterráneo y el Golfo de México, las condiciones climáticas actuales están favoreciendo su aparición en costas anteriormente consideradas de bajo riesgo, como el litoral bonaerense.

·Imprevisibilidad: A diferencia de los sismos, que se detectan instantáneamente, los meteotsunamis dependen de la interacción clima-mar, lo que dificulta su pronóstico exacto.

Recomendaciones y prevención

Ante la creciente inestabilidad climática, los especialistas en oceanografía y defensa civil sugieren una vigilancia activa de la atmósfera. La mejor defensa ante estos eventos es la observación del nivel del mar:

1.Retirada del agua: Si el mar se aleja de la orilla de forma rápida y sin explicación (fuera del ciclo de mareas), es la señal inmediata de un impacto inminente.

2.Alertas meteorológicas: Prestar especial atención a los avisos de tormentas con ráfagas intensas o cambios súbitos de presión (caídas de barómetro).

3.Acción inmediata: Ante cualquier anomalía, se debe evacuar la zona de playa y buscar refugio en puntos elevados, evitando escolleras o áreas de rocas donde el impacto de la ola es más violento.