El estado de salud de Benjamín, el joven de 16 años accidentado a principios de enero, continúa siendo estable dentro de la gravedad, mostrando una evolución que ha sorprendido a los especialistas. Aunque inicialmente se reportó un 40% de afectación cutánea, las cirugías de limpieza y desbridamiento revelaron que el daño alcanzaba el 60% del cuerpo. No obstante, la funcionalidad de sus órganos vitales, como riñones y corazón, se mantiene en niveles óptimos.
Avances en la rehabilitación temprana
Debido a su juventud y buen estado físico previo, los kinesiólogos han iniciado protocolos de movilidad activa. El paciente ya realiza ejercicios para sentarse y recuperar el control motriz de sus brazos, un paso fundamental para evitar secuelas permanentes en las articulaciones. S
e estima que el periodo de internación hospitalaria será de aproximadamente 90 días, sujetos a la respuesta diaria a los injertos y tratamientos.
Impacto en la infraestructura y apoyo vecinal
El incendio no solo dejó secuelas físicas, sino que afectó seriamente la vivienda familiar. Ante esta situación, la comunidad del barrio Juniors y el colegio técnico del joven han activado un operativo de emergencia:
·Reconstrucción: Donación de materiales para reparar grietas estructurales y pintura.
·Equipamiento: Reposición de electrodomésticos esenciales, como el termotanque, perdidos en las llamas.
·Plan Pedagógico: La institución educativa ha diseñado un trayecto escolar diferenciado para que Benjamín no pierda el año, sumado a un acompañamiento psicológico integral para él y su hermana menor, testigo presencial del hecho.
Este caso ha puesto de manifiesto no solo la peligrosidad de los fallos en baterías de litio, sino también la resiliencia de una familia que, apoyada por sus vecinos, enfrenta un largo camino de reconstrucción física y emocional.
