La temporada de virus respiratorios en Argentina ha marcado un hito trágico este martes 20 de enero con la confirmación de la primera muerte por gripe A subtipo H3N2. El deceso ocurrió en la capital mendocina y pone en evidencia la agresividad de esta variante en pacientes con factores de riesgo.
Los detalles del caso
La víctima es un ciudadano español de 74 años que había arribado a la Argentina a mediados de diciembre con el propósito de celebrar las festividades de fin de año. Según fuentes hospitalarias, el hombre comenzó a manifestar síntomas compatibles con influenza a los pocos días de su llegada.
Su cuadro clínico presentó las siguientes particularidades:
·Cronología: Ingresó al Hospital Ramón Carrillo el pasado 17 de diciembre.
·Complicaciones: El paciente padecía diversas enfermedades de base, lo que sumado a la infección viral, derivó en una insuficiencia respiratoria aguda.
·Tratamiento: Debido a la gravedad de su estado, permaneció más de un mes en la Unidad de Terapia Intensiva (UTI) bajo protocolos de aislamiento estricto y con soporte vital permanente.
El escenario epidemiológico nacional
El Ministerio de Salud de Mendoza, al confirmar el fallecimiento, advirtió que el virus H3N2 está mostrando una circulación inusual para esta época del año. Este caso no es un evento aislado, ya que el Boletín Epidemiológico Nacional ha detectado la presencia de esta misma cepa en 14 jurisdicciones del país.
Entre las zonas con mayor detección se encuentran:
·Buenos Aires y CABA.
·Córdoba y Santa Fe.
·Provincias patagónicas como Neuquén y Tierra del Fuego.
·Corrientes y otras regiones del litoral.
Recomendaciones de los expertos
Ante este escenario de alta circulación viral, las autoridades sanitarias han reforzado el llamado a la prevención, instando a la población a no subestimar los síntomas. Se recomienda especialmente a los grupos de riesgo (mayores de 65 años, personas con comorbilidades y niños) mantener al día su esquema de vacunación antigripal.
Los síntomas de alerta que requieren consulta médica inmediata incluyen fiebre elevada, tos persistente, dolor muscular intenso y, fundamentalmente, cualquier dificultad para respirar de manera normal.
