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Mercedes fue desvinculada de su empleo de un día para el otro, pero su exjefa pretendía que siguiera resolviendo tareas "pendientes" sin goce de sueldo. La joven no solo puso un límite, sino que le envió su nueva lista de precios como asesora.


En el mundo laboral, los límites suelen ser difusos, pero el caso de Mercedes —que se volvió viral en las últimas horas— marca un precedente sobre la valoración del trabajo personal. Tras recibir la noticia de su despido, la joven pensó que su vínculo con la empresa había terminado, hasta que empezaron a llegar los mensajes de Yamila, su exjefa.
De empleada a "asesora externa" (con tarifa doble)


Todo comenzó con un aviso sobre la liquidación final, pero rápidamente la conversación derivó en reclamos. Yamila insistía en que Mercedes debía resolver temas que habían quedado "pendientes", ignorando que la desvinculación había sido abrupta y por decisión de la empresa.

La tensión escaló cuando la exjefa, ante la falta de respuesta inmediata de Mercedes, lanzó un comentario hiriente: “A esta hora pensé que ibas a estar buscando trabajo”.

Sin embargo, Mercedes esperó a tener el dinero de su indemnización en la cuenta para ejecutar su "jugada maestra". Cuando Yamila volvió a la carga intentando manipularla con favores pasados, la joven respondió con una contundencia que fue aplaudida en redes:

“Me lancé como profesional independiente y te doy asesoría empresarial. El precio por hora es el doble de lo que me pagaban ustedes como empleada”, sentenció.

El fin de la manipulación

Ante la sorpresa de su exjefa, quien intentó apelar a la "gratitud" por haber gestionado el pago de la indemnización (un derecho legal, no un favor), Mercedes cerró la discusión con una frase que ya recorre internet: “Ya sé que me extrañás, Yamila, pero entendí que mis horas ya no son gratis”.

El caso abrió un debate necesario sobre el "derecho a la desconexión" y la prepotencia de ciertos liderazgos que pretenden mantener beneficios laborales incluso después de haber cortado el contrato con el trabajador.

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