Por: Sandra Ponce
El día viernes 24, asistimos junto a mi familia al predio Patagonia Splash con la intención de pasar una jornada recreativa. Lamentablemente, la experiencia terminó siendo un momento de gran preocupación y riesgo.
Mi marido recibió una descarga eléctrica dentro del predio, producto de cables sueltos en el suelo, sin ningún tipo de señalización, vallado ni advertencia al público. La situación fue completamente evitable y evidencia una grave falta de medidas de seguridad en un lugar al que asisten familias y niños.
Lo más alarmante es que, al momento del hecho, no había personal capacitado actuando de manera inmediata, ni controles visibles que previnieran este tipo de accidentes. Una descarga eléctrica no es un hecho menor: pudo haber tenido consecuencias mucho más graves.
Hacemos pública esta situación no solo para pedir explicaciones y respuestas por parte de los responsables del predio, sino también para alertar a la comunidad y a las autoridades competentes, y evitar que algo similar vuelva a suceder.
Esperamos que se realicen las inspecciones correspondientes, se tomen medidas urgentes y se garantice la seguridad de quienes visitan el lugar.
La seguridad de las personas no es negociable
