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El sistema sanitario de la India se encuentra en estado de máxima vigilancia tras la confirmación de cinco contagios del virus Nipah (NiV) en las inmediaciones de Calcuta, Bengala Occidental. El brote, que se originó entre personal sanitario del hospital Narayana Multispecialty, ha reactivado la preocupación global debido a la tasa de mortalidad del patógeno, que oscila entre el 40% y el 75%.


Naturaleza y transmisión: El origen zoonótico


El Nipah es un virus que salta de animales a humanos, identificado originalmente en 1998. Según los organismos internacionales de salud, su ciclo de contagio se define por:

·El reservorio natural: Los murciélagos fruteros (Pteropodidae) son los principales portadores. El virus se transmite a través de su saliva u orina, contaminando frutas o savia de palma.

·Vías de infección: El ser humano puede contraerlo al ingerir alimentos contaminados, por contacto con cerdos infectados o, más frecuentemente en brotes recientes, por transmisión persona a persona mediante fluidos corporales.

·Prevención clave: Expertos recomiendan evitar el consumo de productos que puedan haber estado en contacto con murciélagos, como la savia de palmera cruda.

Cuadro clínico: De la fiebre al daño neurológico

La infección por Nipah es particularmente agresiva. Aunque puede comenzar con síntomas similares a una gripe fuerte (fiebre, cefalea y vómitos), su evolución suele ser devastadora:

1.Afección respiratoria: Muchos pacientes desarrollan cuadros de insuficiencia aguda.

2.Impacto cerebral: El virus provoca encefalitis (inflamación del cerebro), lo que deriva en desorientación, convulsiones y puede inducir al estado de coma en menos de 48 horas.

3.Carencia de antídotos: Actualmente, la medicina no cuenta con vacunas ni tratamientos antivirales específicos aprobados, lo que reduce la atención médica únicamente al soporte de los síntomas.

Respuesta sanitaria y riesgo global

Ante la falta de cura, la estrategia de las autoridades indias se centra en la contención agresiva. Hasta el momento, se han aislado a decenas de contactos estrechos y se realizan testeos masivos en la zona afectada.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha catalogado al Nipah como un patógeno prioritario, no solo por su letalidad, sino por su potencial para generar epidemias en regiones donde la interacción entre humanos y fauna silvestre es constante. Este brote en Bengala Occidental subraya la fragilidad de los sistemas de salud frente a enfermedades emergentes sin tratamiento disponible.